Ante el incremento de "boletas planchadas" en los últimos procesos electorales, el INE creó un procedimiento especial para revisar estas papeletas en el recuento de votos.

Sin embargo, el bloque mayoritario en el organismo electoral logró suavizar la propuesta original, por lo que representantes de partidos, e incluso consejeros, acusaron que no se atajaba con fuerza la trampa o el fraude.

El proyecto inicial planteaba que en los recuentos que se darán en las juntas distritales, las boletas sin dobleces o marcas -conocidas como "planchadas"- se separen del conteo, y al final los consejeros determinaran si se validaba o anulaba cada voto.

Además de realizar de inmediato una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, en un intento de inhibir el ilícito.

Por siete votos a favor y cuatro en contra, se decidió que sí se realice el conteo por separado, pero el término será computar o no computar. En consecuencia, las papeletas no computadas se resguardarán y sólo se dará aviso a la Dirección de Organización para los efectos legales que determine.

"Las boletas planchadas son un acto de fraude inequívoco. Este Instituto debe prevenir tanto lo ocurrido en mínima escala en 2024 como lo ocurrido en una escala mayor en 2025", soltó el consejero Uuc-Kib Espadas.

Esto en el 2024 dicho fenómeno se presentó en algunas casillas de Chiapas, pero en el 2025, en la elección judicial, se registró en 569 casillas.

En la discusión, la consejera Rita López propuso facilitar a los consejeros la toma de decisiones para invalidar el voto, al aclarar que no sólo contemplaba las boletas sin dobleces, también con deformaciones sospechosas. Sin embargo, su propuesta sólo fue respaldada por de sus compañeros.

En contraste, la consejera Frida Gómez, quien propuso suavizar la propuesta, argumentó que el INE a través de un acuerdo no podía construir consecuencias jurídicas que el legislador no estableció.

"Evidentemente, existe una preocupación legítima sobre este fenómeno, pero no convirtamos una omisión legislativa en una facultad reglamentaria ilimitada del INE", dijo.

La presidenta del INE, defendió el cambio al justificar que la atribución de los consejeros distritales es "declarar la validez de las elecciones, pero no de los votos".

"Y justo es ahí donde preocupa que no caigamos en una situación no correcta para la estructura que opera lo que aquí se acuerda en este Consejo General", indicó.

En contraste, el consejero Martín Faz defendió que la validez o invalidez de las boletas no se adopta de manera automática ni queda en manos de un auxiliar, sino de consejeros distritales que forman un "órgano colegiado" autorizado para eso.

El PAN, PRI, MC y Somos afirmaron que debía establecerse que cualquier boleta sin dobles debía invalidarse, pues era notorio que para entrar en la urna forzosamente tenía que manipularse en dos o varias partes.

"No le abran la puerta al fraude. Ese tema es una cuestión que sí es su obligación y está dentro del marco reglamentario de esta institución", reviró el representante de Somos, Marco Baños.

"Si usted quiere venir aquí a creer que va a ganar votos insultando o diciendo que el INE le va a abrir la puerta al fraude, maestro, los votos se ganan en el territorio, allá hay que hacerlo. Aquí hay que discutir conforme a la realidad", respondió molesta Guadalupe Taddei, presidenta del Instituto.

Arturo Chávez criticó que los partidos exijan lineamientos para las boletas dobladas, sólo porque en Veracruz y en su tierra natal Putla, Oaxaca, se encontraron esas papeletas.