Tras afirmar que la Inteligencia Artificial (IA) está cerca de ser más codiciada y determinante que el petróleo, el Ministro español para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, advirtió que el reto ante este panorama es la soberanía digital.

Al dictar la conferencia magistral "Por una IA soberana y democrática" en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la UNAM, dijo que la inteligencia artificial no sólo está transformando el mundo, sino que es la nueva frontera de nuestra especie.

Advirtió que si bien hoy ésta irrumpe y se expande frenéticamente en todos los aspectos de la vida, como la economía, las ciencias, la política e incluso la guerra, la pregunta a responder es ¿qué o quién estará en el centro del universo de la inteligencia artificial?

"Un duopolio de dos grandes potencias, el tecnofascismo, una inteligencia artificial salvaje y autónoma o quizás cuatro o cinco grandes tecnoligarcas. Ha llegado la hora de posicionarse y México y España lo tienen claro: queremos una inteligencia artificial soberana, confiable y al servicio de la humanidad, no a la inversa", afirmó.

El Ministro español advirtió que la carrera por la inteligencia artificial, los chips y la capacidad de cómputo está redefiniendo el tablero económico del mundo, de ahí que la concentración en pocos países y en pocas empresas es una amenaza alarmante contra la soberanía digital y democrática de los Estados.

"Porque la inteligencia artificial está cerca de ser más codiciada y determinante que el petróleo. Es una nueva infraestructura estratégica capaz de tambalear ejércitos enemigos y de romper los muros de seguridad de sus propios creadores", sostuvo.

Recordó que personajes como Bill Gates han alertado que la inteligencia artificial puede ser destructiva si no es encausada y gobernada para hacer el bien.

Dijo que si bien cada vez son más los países y los pueblos que como México y España exigen una gobernanza global y humanista de la inteligencia artificial, ni Europa ni Latinoamérica pueden conformarse con ser canteras de datos o usuarios dependientes.

"México y España podemos y debemos construir junto a los países una tercera vía digital, una vía que colabora y apuesta por los datos interoperables, por los modelos abiertos y por la cooperación en supercomputación (...) Es el momento de decidir si queremos que la inteligencia artificial sea una burbuja digital o una infraestructura seria, soberana, sostenible y confiable", sostuvo.

Dijo que todos, ciudadanos y Estados, tienen que ser dueños de sus datos y deben tener la garantía de que no son cedidos a terceros para hacer negocio sin garantizar la privacidad y el valor económico que tienen éstos.

"Si el petróleo del siglo 21 son los datos, es fundamental que perseveremos esa soberanía y esa privacidad de los datos (...) Reconozcamos un hecho: ni Europa, ni Latinoamérica hemos ganado la primera parte de la carrera de inteligencia física. No lo hemos hecho, lo han hecho otros. ¿Podemos ganar la segunda? Yo creo que sí.

"¿Cómo? Cambiando las reglas y los procesos, democratizando la inteligencia artificial, liderando su adopción en la sociedad, pasando de la competición a la cooperación, pensando en la cuántica y en los derechos digitales con la misma intensidad, devolviendo a Naciones Unidas su papel de árbitro y defendiendo una cosmovisión humanista que reubique a las personas en el centro de la inteligencia artificial y no a la empresa", reiteró.