Mientras las potencias petroleras se despedazan entre sí y desaparecen su infraestructura en Medio Oriente, México lidera las desapariciones de personas en el planeta.

Un informe del Comité de las Naciones Unidas contra las desapariciones forzadas solicitó al secretario general del organismo mundial llevar a la Asamblea General la situación de las desapariciones en nuestro país.

“Lo que importa es la magnitud, el patrón de los ataques y el hecho de que se dirijan contra la población civil”, afirmó el presidente del Comité, Juan Albán-Alencastro.

…el continuo hallazgo de fosas clandestinas en el país, estimando que se han encontrado más de 4 mil 500 fosas, que contienen más de 6 mil 200 cadáveres y 4 mil 600 restos humanos, además de unos 72 mil restos humanos no identificados.

A pesar de las medidas adoptadas en los últimos años, la situación no ha mostrado una mejora sustancial, según los datos oficiales y públicos disponibles.

Las autoridades siguen desbordadas por la magnitud de la crisis, y siguen siendo urgentemente necesarias reformas estructurales para prevenir las desapariciones y garantizar la rendición de cuentas.

https://news.un.org/es/story/2026/04/1541315

El tamaño del obús lanzado desde el máximo organismo mundial que aglutina prácticamente a todas las naciones del orbe es mucho más grande del que se hayan brindado EU/Israel/Irán en las últimas semanas.

Para nada resulta sorpresivo dicho informe que equipara lo que sucede en México con crímenes de lesa humanidad, porque es un tema gravísimo que se viene denunciando en el último lustro.

El diccionario jurídico panhispánico de la Real Academia Española define como crímenes de lesa humanidad:

Crimen de especial gravedad, como el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación o el traslado forzoso de población, la privación grave de la libertad o la tortura, que se comete como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

Para dimensionar el tamaño de lo que está pasando en México, el primer juicio internacional por crímenes de lesa humanidad se dio en Nüremberg, Alemania, entre 1945 y 1949, al concluir la Segunda Guerra Mundial.

En esa ocasión fueron llevados al banquillo de los acusados 22 líderes nazis como Hermann Göring y Rudolf Hess. Muchos de ellos terminaron en la horca; el segundo al mando de Adolf Hilter se suicidó antes de recibir la sentencia.

Así de grave es el asunto que el régimen mexicano está cerca de enfrentar en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Pero no sólo es la desaparición de personas sin parangón en la historia humana reciente:

El instituto sueco V-Dem sentencia: México ya no es una democracia; India, Perú y Senegal le superan; ahora esté catalogado como “autocracia electoral”.

“Un caso singular de autocratización impulsada por la izquierda durante la ‘tercera ola’ política. El giro autocrático se produjo tras la elección en 2018 de Andrés Manuel López Obrador.

https://www.proceso.com.mx/nacional/2026/3/22/el-instituto-sueco-v-dem-sentencia-mexico-ya-no-es-una-democracia-india-peru-senegal-le-superan-370649.html

Para acabar de amolar:

La Organización de los Estados Americanos (OEA) emitió un posicionamiento en el que cuestiona el proceso judicial en México, al considerar que no cumple con estándares internacionales que garanticen independencia, eficiencia, imparcialidad y transparencia en el funcionamiento del Poder Judicial.

En su evaluación, la OEA advirtió que “todos los protocolos internacionales fueron violados”.

https://lasillarota.com/nacion/2026/3/17/informe-de-la-oea-la-eleccion-judicial-en-mexico-no-garantiza-independencia-ni-transparencia-590768.html

Como era de esperarse, el Gobierno federal rechaza categóricamente todo. Revira y acusa que el informe de la ONU es tendencioso, sesgado.

Desde que el régimen actual comenzó con la desaparición de instituciones autónomas como el INAI, se hizo espuriamente del control del Congreso federal, terminó con la división de poderes al “elegir” un Poder Judicial a modo y controlar absolutamente las elecciones, se convirtió en un Estado similar al tercer reich de Hitler.

En el caso de las desapariciones, la primera mujer presidente de México se montó en una desesperada escalada de desinformación, manoseo y eufemismos para ocultar la realidad de los fríos números de desaparecidos en el país, equivalentes al mismo porcentaje de la supuesta reducción de homicidios dolosos.

El mayor ejemplo de la tozudez presidencial fue cuando presentó sus otros datos sobre las desapariciones. La mandataria proyectó cifras de desaparecidos desde 2006 hasta la fecha, con la animosidad de eludir la responsabilidad actual.

De los 132 mil 534 desparecidos en 20 años, más de 61 mil corresponden al período de Andrés Manuel López Obrador.

Durante los 17 meses de Claudia Sheinbaum al frente del Ejecutivo federal, estiman que diariamente desaparecen 91 personas, de las cuales 14 son de mujeres o feminicidios.

En los últimos 10 años -7.5 años del régimen de la 4T- más de 34 mil 645 mujeres de entre 16 y 29 años de edad han sido víctimas de feminicidio.

Si estas escalofriantes cifras de desapariciones y feminicidios en México no inmutan al régimen, imagínense lo que está dispuesto a hacer en las elecciones federales intermedias del próximo año donde la aplanadora oficialista lleva mano en la organización de las mismas, reparte el presupuesto con fines electoreros y controla al total de los magistrados electorales del TEPJF.

Aquellos ilusos que tienen la esperanza de que Trump va a venir a enmendarles la plana para derrocar el régimen de la 4T están pero si perdidos en la ingenuidad.

El republicano está más que ocupado en salir de la cueva del diablo y tratando de suavizar la noche negra que se vine a las urnas en noviembre.

Definitivamente Trump/Sheinbaum gobiernan bajo los mismos criterios de violar los derechos humanos y justificar los fines para mantenerse en el poder.

La única vía para que a México regrese la paz, es que la ONU, la OEA y la CIDH demuestren las reiteradas violaciones a los derechos humanos, a la independencia judicial, a los derechos económicos y políticos de los mexicanos, y sentencia al Estado mexicano para aplicarles las sanciones debidas.

No necesitan esperar mucho tiempo como lo hicieron con Cuba, Venezuela, Nicaragua y Colombia.

México se asemeja más a Somalia y a Yemen que a Dinamarca.

Es cuanto.