“No dejemos que la voz de nuestros desaparecidos se apague, hay que seguir la búsqueda.". Ceci Flores, 2.03.2026
Ciudad de México .- El gobierno de México rechazó el "informe del Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU. por ser tendencioso", porque "los argumentos no coinciden ni con la definición de desaparición forzada del propio comité" y porque no toma en cuenta "los avances institucionales logrados desde 2019 y en particular desde 2025". Lo descalifica porque "se refiere principalmente a hechos ocurridos en el período 2009-2017 -administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto-y se circunscribe a cuatro estados. La decisión del comité es parcial y sesgada. El gobierno de México no tolera, permite, ni ordena desapariciones forzadas".
El gobierno se irritó porque el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada, el nombre correcto, solicitó al secretario general de la ONU "que remita urgentemente la situación de las desapariciones forzadas en México a la Asamblea General" para que apoye a México "en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen".
Nuestro régimen argumenta que el Estado mexicano no está perpetrando las desapariciones. Quienes llevan a cabo los secuestros y asesinatos que dan lugar a las desapariciones son en buena medida organizaciones criminales y no policías ni militares. Sin embargo, el comité señala la participación en algunos casos de funcionarios públicos o su "autorización, apoyo o aquiescencia". También apunta que, conforme al artículo 5 de la Convención contra las Desapariciones Forzadas y el artículo 7 del Estatuto de Roma, "las desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad también pueden ser cometidas por una 'organización', incluso ciertos actores no estatales organizados cuando 'formen parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra la población civil'".
Y no hay duda de que la población mexicana está siendo víctima de un "ataque generalizado o sistemático". El número de desaparecidos ha venido aumentando de manera dramática y dolorosa. En todo el sexenio de Calderón, a quien el actual gobierno sigue culpando de todos los males del país, se registraron 17,007 desapariciones, 7.8 diarias. En el de López Obrador fueron 52,523 o 24.6 diarias. "En solo 549 días de su sexenio, Claudia Sheinbaum tiene ya más desaparecidos acumulados que en los seis años completos de Calderón, Fox, Zedillo, Salinas. sin considerar los 2,107 que borraron el 31 de diciembre de 2025", 17,766 o 37.4 diarios, comenta en X el 3 de abril Edu Rivera (@edusax79), quien mantiene un detallado recuento de homicidios y desapariciones con cifras oficiales.
La impunidad, por otra parte, es abrumadora. El pasado 26 de marzo el gobierno reconoció que había 132,534 desaparecidos. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas muestra un aumento de 74 por ciento en el gobierno de la presidenta Sheinbaum. El informe del comité señala que, "al 26 de noviembre de 2021, solo. entre el 2 y el 6 por ciento, [de los casos] habían sido judicializados, y solo se habían emitido 36 sentencias en casos de desaparición de personas a nivel nacional". El sexenio de López Obrador cerró con más de 72 mil cuerpos sin identificar acumulados en los servicios forenses.
En su campaña de 2018 López Obrador dijo que México debía abrir las puertas a las organizaciones de derechos humanos de Naciones Unidas y otros países para que "puedan entrar a México a ayudar". Quizá lo olvidó después. Un gobierno que se dice "humanista" no debería mostrar indiferencia ante los desaparecidos, una de las mayores tragedias de nuestro país.
Deuda
La deuda bruta de México era de solo 20.7 por ciento del PIB en 2001 con Fox, pero ha crecido de manera escandalosa. Calderón la llevó a 33.3 por ciento, Peña Nieto a 45.6, López Obrador a 54.1. Sheinbaum alcanzó en febrero 56.61. Ya supera el 58.8 por ciento de 1989, al final de la crisis de deuda que causó la "década perdida".
