La designación de los candidatos a la gubernatura está entrando a la recta final. Al menos en Chihuahua, los ánimos están muy controlados, pues en otros estados, como Coahuila, el PRIAN está sacando las uñas como en sus mejores tiempos, vandalizando la propaganda de Morena.
Hasta ahora, en Chihuahua ambos bandos le están poniendo mucha atención a cuidar los acuerdos internos entre los aspirantes, porque saben que cualquier error pondría en peligro sus posibilidades de ganar o perder la gubernatura. Además, si se exceden con la propaganda, incurren en delitos electorales que podrían acabar con sus aspiraciones personales. Por eso, todo se mantiene dentro de los márgenes “aceptables” de la ley electoral.
El 22 de junio se realizará la designación del coordinador estatal de la defensa de la 4T; coinciden en que esta designación, en Morena, equivale a la del candidato. En agosto se designarán, también por encuestas, los coordinadores distritales y en septiembre los municipales.
Conforme a los tiempos, la encuesta principal ya se está realizando, aunque aún no se conocen sus resultados. Por ende, es lógico que, en este momento, la decisión recaiga en los militantes y en los ciudadanos. Se supone que, en parte, la influencia para persuadir a los militantes depende de quiénes están a cargo de las estructuras electorales internas, donde reside una parte importante del poder de decisión en Morena.
Respecto a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, quien claramente lleva la ventaja en todas las encuestas, dentro y fuera de Morena, es Cuauhtémoc Estrada. La opinión que nos llega de la gente es que “es el mejor para gobernar Ciudad Juárez”.
Mientras tanto, en el PRIAN dicen que “la moneda aún está en el aire” y que para designar al candidato se realizarán “elecciones primarias en seis regiones del estado”. Sin embargo, al menos en Chihuahua, esto parece más un planteamiento teórico, pues desde hace meses las bases y líderes prianistas decidieron de facto que Marco Bonilla es su candidato.
No tiene competencia. Por ende, el tema de las “primarias” parece más una estrategia para medir el ánimo electoral que un proceso real. No obstante, al empalmarse con los militantes y líderes seccionales, muy posiblemente será abandonado.
La disputa por el resto de las candidaturas está muy competida, sobre todo las plurinominales, pues, de acuerdo con los sondeos, son las más seguras para quienes buscan el fuero.
El debate entre los aspirantes en Morena es muy intenso, pero se mantiene dentro de la normatividad impuesta por el congreso nacional. No han traspasado las líneas rojas que se les han establecido. Todos están cuidando la unidad.
Nos comentan que, al interior del partido progresista, existen dos corrientes: una que apoya a Cruz Pérez, a quien ven como el candidato más fuerte, con una sólida estructura política estatal, y a quien perciben como el idóneo para gobernar el estado, por su experiencia adquirida en el gobierno más grande e importante, como es Ciudad Juárez. Además, consideran que continúa operando, sin dudas ni reticencias, el proyecto de transformación iniciado desde el sexenio de López Obrador y continuado con Claudia Sheinbaum. Estos y otros comentarios nos siguen llegando en redes sociales a favor de Cruz.
Respecto a quienes apoyan a Andrea Chávez, nos comentan que es senadora, que es más joven, que tiene presencia constante en redes sociales —donde publica fotos y pódcast—, que conecta bien con los ciudadanos y que “se avienta muy buenos discursos contra el PRIAN”. También señalan que, aunque no tiene experiencia para gobernar, podría integrar un buen equipo que le ayude a dirigir el estado.
Estos son algunos de los comentarios que nos llegan en lo conducente, siendo solo una parte del debate que sostienen las bases de Morena en pro o en contra de estos aspirantes.
En el bando conservador no hay debate por la candidatura. Hay valores entendidos: Marco Bonilla es su candidato y por eso realiza recorridos en todo el estado. Hay consenso en que la alianza PRIAN va a continuar.
La candidatura por la presidencia municipal de Chihuahua es la única que genera incertidumbre. Sin embargo, la militancia panista se inclina claramente por César Jáuregui. Los demás buscan el fuero a través de las plurinominales, pues ganar en territorio, según las encuestas, está muy difícil.
Es destacable que, en la contienda rumbo a 2027, la presidenta Claudia continúa trabajando incansablemente para mantener el respaldo popular a su gobierno y generar sinergia con los candidatos de su partido.
A pesar de la intensa difusión de desinformación por parte de la ultraderecha local e internacional, la presidenta sigue saliendo avante, con altos niveles de aprobación ciudadana.
Asimismo, se han impulsado reformas para reducir el número de regidores en todo el país, así como los gastos electorales y el presupuesto del Senado y de los congresos locales.
Paralelamente, la presidenta propuso abrir el debate nacional sobre la explotación del gas natural mediante fracking con técnicas modernas, con el objetivo de evitar su importación desde Estados Unidos y fortalecer la autosuficiencia energética de México.
Además de la importancia económica de este recurso, este debate podría convertirse en un tema clave dentro de la discusión política nacional y en un instrumento para contrarrestar la narrativa adversa en redes sociales, la cual podría intensificarse conforme se acerque el proceso electoral de 2027.
