De los servicios de salud que existen en la entidad, el de Pensiones Civiles del Estado (PCE), si bien no es el que se encuentra en las peores condiciones, tampoco es aquel que hace décadas gozaba de un gran prestigio. Lejos está de serlo.

Dónde se iban a imaginar las personas derechohabientes de PCE que, para obtener una cita con determinados médicos especialistas, les fueran agendadas para dentro de un año o más tiempo. Que para practicarles una intervención quirúrgica tuvieran que transcurrir algunos meses o, incluso, rebasar el año; claro, siempre y cuando no les sean canceladas o reprogramadas, en cuyo caso habrá que esperar todavía más tiempo.

Que, ante la falta de un medicamento en la farmacia de la institución, simplemente les hicieran saber su inexistencia, sin ofrecerles alguna alternativa en una botica particular o pagarles el reembolso. Pero, de “proceder” esta última opción, tener que esperar más de doce meses para que les sea reintegrado el importe respectivo.

El haber tenido la experiencia de que, en la sala de espera donde les aplicarían una inyección, algunas de las bancas estuvieran con el respaldo roto, con el consecuente riesgo de caerse o de cortarse. El tener que asistir a varias consultas de odontología, con la esperanza de que en la siguiente ya hubiera el material correspondiente para arreglarles alguna o algunas de sus piezas dentales.

Pero, además de los ejemplos anteriores, el no explicarse cómo es que, si a la persona trabajadora se le hace el descuento correspondiente de su salario por concepto de servicio médico, esto es, del ingreso ya devengado por el servidor público que ha salido de la esfera del erario, tal cuota, por años, no haya sido enterada a PCE.

Entonces, resulta que el problema de las deficiencias de dicha institución tiene responsables específicos, con nombre y apellido, que son quienes por administraciones no han cumplido con su obligación de entregar el dinero de las y los trabajadores etiquetado para cubrir su atención médica. ¿Serán responsabilidades de carácter penal, civil y/o administrativo?

Pues bien, de entre las prioridades a atender y resolver para las y los chihuahuenses, por parte de quien aspira a ser —y será— la coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en el estado de Chihuahua en el proceso interno de morena, y posteriormente candidata a la gubernatura y gobernadora, Andrea Chávez Treviño, se encuentra precisamente la de rescatar a PCE.

Efectivamente, en un evento realizado el sábado pasado en la ciudad de Chihuahua, la senadora con licencia, haciendo alusión a los maestros estatales, señaló: “…vamos a rescatar Pensiones Civiles del Estado, que hasta hace unos años era el mejor sistema de salud del país, pero […] que lo convirtieron en su caja chica y ya no queda nada”.

Y como dudar de dicho ofrecimiento, si sólo se trata de voluntad y oficio político para poner orden en las finanzas y en la administración de los recursos de PCE, obligando a las instituciones deudoras a que de manera pronta (ya no digamos inmediata) entreguen las cuotas provenientes del dinero de las y los trabajadores. Además de gestionar los recursos humanos, materiales y económicos con eficiencia, responsabilidad y visión de auténtico servicio público.

Por supuesto que no se trata de llegar a resolver el problema con una varita mágica. Se deberán realizar las actividades de diagnóstico, evaluación, reorganización, redirección de recursos, etc., según se requiera. Entonces, queda la posibilidad real de que PCE vuelva a ofrecer un servicio médico de calidad, y que las demás instituciones estatales de salud también experimenten una mejora.

Por otra parte, Andrea Chávez hizo patente su compromiso con el magisterio, gremio del que orgullosamente hace referencia cuando menciona que su padre y su madre pertenecen al mismo. Sobre el particular, precisamente cuando aludía al tema de PCE, señaló: “…arriba el magisterio chihuahuense, arriba, que recuperó los libros de texto gratuito de las niñas y los niños chihuahuenses, que se enfrenta todos los días a las carencias salariales, prestacionales, pobrecitos de mis maestros estatales, pero muy pronto se les va a hacer justicia…”.

También destacó, en el citado evento, otras problemáticas distintas a las anteriores, e hizo un llamado a comprometerse con la unidad —principalmente con el pueblo— y a no perder el piso cuando llegue el momento de gobernar en Chihuahua.

Es así que, para el día 8 de septiembre de 2027, el humanismo mexicano, guía de la Cuarta Transformación, también será el faro para que Andrea Chávez, de la mano del pueblo chihuahuense, escriba una nueva y muy diferente historia para nuestro Estado.