“El ego es sordo; sordo y ciego”: Jodorowsky
Consideré oportuno escribir este trazado en pequeños párrafos, esto porque hablar de la censura que el gobierno de la presidenta esta colocando a libertad de expresión como en los años de las dictaduras militares en Sudamérica.
En México no es nuevo durante los gobiernos del PRI también impero esta política, pero tuvieron el cuidado de no legislativo como razón de Estado. Desde la mañanera la presidenta decidirá quien produce efectos negativos a su gobierno y mas grave sus “empleados” de menor jerarquía tendrán el derecho pernada para someter a los periodistas incomodos que serán muchos.
La censura gubernamental se manifiesta mediante mecanismos de control institucional, legal y físico diseñados para silenciar la disidencia, ocultar información de interés público y perpetuar el relato oficial en el poder
A continuación, señalo cómo fue el camino que tu que recorrer García Márquez en su vida como reportero – el decía que no era escritor -. Por su perfil estaba sujeto a graves amenazas que tuvo que resguardarse gran parte de su vida fuera de Colombia. En México nuestro gobierno lo enaltecen, se les olvida que están haciendo lo mismo ha nuestros escribidores.
Métodos de represión y control institucional
La coacción del aparato estatal contra la libre difusión de ideas adopta tres modalidades principales.
Violencia física directa: Hostigamiento, agresiones y detenciones arbitrarias ejecutadas por funcionarios públicos o fuerzas de seguridad contra periodistas y activistas.
Guerra jurídica (Lawfare): Uso abusivo de demandas por difamación, auditorías fiscales selectivas y medidas cautelares administrativas para asfixiar económicamente a los críticos.
Control presupuestario: Asignación discrecional de publicidad oficial para premiar a medios sumisos y castigar o ahogar financieramente a los independientes.
Opacidad burocrática: Bloqueo sistemático a las solicitudes de transparencia y manipulación de datos estadísticos institucionales.
Ataques digitales: Campañas de estigmatización desde cuentas oficiales, espionaje con software gubernamental y bloqueos de plataformas independientes.
Gabriel García Márquez mantuvo una tensa y constante relación con los censores a lo largo de su carrera, tanto en su faceta de periodista comprometido como en la de novelista universal.
El autor no sólo desafió la censura política en América Latina, sino que sus obras han seguido enfrentando vetos institucionales en diferentes épocas y lugares.
El periodismo perseguido y el exilio
El inicio de la carrera de "Gabo" estuvo profundamente marcado por la censura dictatorial en Colombia.
El debut censurado (1948): A los 21 años, escribió su primer artículo para El Universal de Cartagena abordando el toque de queda posterior al "Bogotazo". Los censores del gobierno impidieron su publicación en la imprenta.
El escándalo del "Relato de un náufrago" (1955): Publicado en 14 entregas en el diario El Espectador, reveló que el naufragio de un destructor militar no se debió a una tormenta, sino al sobrepeso de contrabando ilegal (electrodomésticos). La furia de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla provocó la clausura del periódico y obligó a García Márquez a exiliarse en París para proteger su vida.
La censura plasmada en su literatura
García Márquez utilizó la ficción para retratar la brutalidad del control de la información.
En El coronel no tiene quien le escriba (1961), el médico del pueblo le entrega periódicos clandestinos al coronel comentando: "Es difícil leer entre líneas lo que permite publicar la censura". Refleja el aislamiento de las comunidades bajo regímenes militares.
En La mala hora (1962), explora cómo un pueblo es destruido moralmente por la circulación de pasquines secretos (panfletos anónimos) que revelan verdades incómodas, burlando el control estricto de la alcaldía militar.
La censura contemporánea: El veto en las escuelas
La persecución a sus textos no es cosa del pasado. Sus obras han sido censuradas en sistemas educativos de países democráticos debido a interpretaciones morales.
Prohibición en Estados Unidos: Organizaciones como PEN América han alertado sobre la retirada de Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera de aulas y bibliotecas escolares en estados como Florida y Texas.
El argumento censor: Los distritos escolares aplicaron leyes restrictivas bajo el argumento de que las novelas contienen "contenido sexual explícito" y pasajes inadecuados para menores, lo que críticos y defensores de los derechos humanos denuncian como un intento ideológico de controlar las narrativas de la identidad latina.
Salud y larga vida
Profesor por Oposición de la Facultad de Derecho de la UACH.
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