
Después de la Segunda Guerra Mundial cambió radicalmente la fisonomía de Asia, y se inició el hundimiento de los regímenes coloniales en África. Latinoamérica y el Caribe, donde los imperialistas —fundamentalmente de EE.UU.—, han ejercido su dominio absoluto durante decenios, no fue la excepción; ya que no han faltado líderes populares que han encabezado periódicas luchas y Movimientos de Nivelación Nacional contra el capitalismo imperialista y colonialista.
Siendo el caso más trascendente hasta el presente: la guerrilla de la CUBA HEROICA en la que triunfó la Revolución Popular, que se convirtió en la bandera de la justa lucha de los pueblos latinoamericanos y caribeños por la LIBERTAD y la SOBERANÍA NACIONAL, así como el progreso de la población toda.
La Historia Universal registra que la época del imperialismo ha sido una época de agudización sin precedente tanto de las contradicciones internas del capitalismo como de las contradicciones entre las colonias y las metrópolis. Una época de extraordinaria amplitud del MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN NACIONAL y de REVOLUCIONES que han quebrantado hasta los cimientos el sistema —hoy por hoy— capitalista-imperialista-neocolonial-neoliberal y globalizador, planteándose el reto de su liquidación completa.
Que el rasgo distintivo de la tercera etapa de la crisis general del capitalismo, consistió (consiste) en que no se ha desarrollado en relación a una tercera guerra mundial, sino que se detecta en la debilitación y contradicciones del imperialismo al desarrollarse el capitalismo monopolista-transnacional de Estado y militar intervencionista.
Provocando que se agrave la estabilidad interna y la corrupción de la economía capitalista (crisis periódicas, paros forzosos, desocupación crónica, permanente emigración…); se renuncia además, a las ‘libertades’ burguesas-oligárquicas y en algunos países inducidos y conducidos por los USA (TRUMP, actualmente), se instauran regímenes FASCISTAS Y DICTATORIALES. Experimentan grave crisis la ideología y la política burguesas proimperialista; y se disgrega notablemente el sistema colonial.
De tal manera, para mediados del S. XX, el balance general del Movimiento de Liberación Nacional, arrojó que adquirieron la ‘independencia política’ mil 500 millones de seres; es decir, casi la mitad de toda la humanidad. Surgiendo, sobre las ruinas de los imperios coloniales de Inglaterra, Francia, Bélgica y Holanda más de 50 Estados nuevos.
En tal contexto, en América Latina, el acontecimiento más notable y trascendente fue la REVOLUCIÓN CUBANA (26/07/1953-1959) junto a las mismas fronteras del bastión del imperialismo contemporáneo (EE.UU.), siendo su adalid máximo: FIDEL CASTRO RUZ.
Resultó difícil sobreestimar el significado de la Revolución cubana, que señaló el camino ‘obligado’ de la lucha de Liberación Nacional a los demás pueblos de América Latina y el Caribe. Precisamente por eso, los Estados Unidos emprendieron —y continúan— diversas provocaciones contra Cuba, intentando estrangular a un pueblo amante de la libertad, con el bloqueo económico, aislarlo en la palestra internacional como la “exclusión” de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA), y otros actos hostiles de la geopolítica de los USA; así como privarle de la colaboración y apoyo por parte de otros pueblos de Latinoamérica.
En esa tesitura, después de que la guerrilla revolucionaria cubana derrocara al dictador Fulgencio Batista, que contaba con el apoyo de EE.UU., la pequeña isla fue sometida a una serie de ferocísimos ataques por parte de la vecina superpotencia mundial.
Fidel Castro llega al poder a principios de 1959. Para marzo de 1960, el Pentágono ya había tomado la decisión secreta de derrocarlo. Así, los USA acostumbrados y confiados en su geopolítica prepotente y voraz, en 1961 la administración KENNEDY ordenó la invasión de la bahía de Cochinos (Cuba), enviando una fuerza militar paramilitar para acabar con el Gobierno cubano, lo que terminó y les provocó una derrota humillante por parte del ejército revolucionario.
Fracaso que desató el histerismo en Washington, generando entre los altos cargos y mandos del Pentágono, una actitud “emocional, casi salvaje”. Por lo que expresaron: “Castro no puede hacernos esto, tenemos que darle una lección”. Kennedy lanzó una guerra para infligir sobre Cuba “los terrores de la tierra”.
Los numerosos complots de la CIA [de reciente descubierta intervención en Chihuahua] para asesinar a Fidel Castro se hicieron notorios y pueden verse como algo cómico (el uso de un puro explosivo, un traje de buceo envenenado…). Empero, cualquier otro país que quisiese hacer lo mismo para asesinar a un mandatario sería acusado de ser un Estado terrorista.
“En realidad hacíamos prácticamente cualquier cosa que se pueda imaginar”, relató un agente de la CIA, desde poner agentes contaminantes en la azúcar hasta verter “químicos” invisibles e imposibles de rastrear en el agua.
En ese evidente trato patológico de los ‘yanquis’, la población cubana ha soportado durante más de sesenta años todas las formas de terrorismo imaginables: bombas contra objetivos civiles, atentados en aldeas y hasta terrorismo biológico. Siendo los responsables —sobre todo— contrarrevolucionarios cubano-estadounidenses (¿gusanos?) financiados y apoyados por diversas agencias del Gobierno ‘gringo’.
LO MÁS CRUEL: En 1962, John F. Kennedy ordenó el EMBARGO TOTAL contra CUBA. Violando directa y totalmente el DERECHO INTERNACIONAL tan inhumano, como la prohibición de exportar a la isla productos alimentarios y medicinas, debido a que el pueblo cubano “era responsable de su régimen político, seguros de que si su población pasaba hambre, expulsaría a Fidel Castro”.
Considerando criminalmente: “emprender todas las acciones posibles para debilitar la vida económica de Cuba a fin de provocar el hambre, la desesperación y, por ende, el derrocamiento del Gobierno de orientación comunista”.
En 1999, Amnistía Internacional demostró que “el EMBARGO contribuye a la desnutrición, que ha afectado principalmente a mujeres y niños, así como al mal abastecimiento de agua y a la falta de medicamentos”.
No obstante, a pesar de tan perverso trato al valiente y firme pueblo cubano, el gran líder revolucionario cubano FIDEL CASTRO RUZ, que hace 100 años nació, hoy (agosto de 2026), después de 10 años de que partió a la ETERNIDAD, sigue encarnando todo aquello por lo que luchó y sigue luchando la ejemplar población cubana y otros pueblos de Latinoamérica.
Cuánta razón le asiste a Jorge Martín, militante del Círculo Comunista Argentino, al afirmar, en el marco de la conmemoración y celebración de los 100 años del nacimiento de Fidel Castro: “Hacer un balance de la vida de Fidel es hacer un balance de la propia Revolución Cubana”.
¡FIDEL, QUÉ TIENE FIDEL, QUE TODO EL PROLETARIADO DEL MUNDO SIGUE ESTANDO CON ÉL!