Otra mujer maltratada por secretario municipal
El PRI en picada y Alito en pleitos Bonilla y la sonrisa de oreja a oreja por predialDentro del grupo inmobiliario R10, el que está detrás de los más importantes desarrollos verticales de la ciudad, se encuentra un exfuncionario de la pasada administración estatal, Froylán Rojero, ligado a las más turbias -y rentables- prácticas escondidas en las corporaciones de seguridad del estado.
El exfuncionario del C-4 en los tiempos de la Comisión Estatal de Seguridad -al mando de Óscar Alberto Aparicio, de los más negros recuerdos que dejó la administración pasada- se ha presentado como dueño, inversionista y director de la empresa, lo que ha dejado graves daños reputacionales al grupo privado. Sin embargo, en la página oficial del Grupo R10 aparece Rojero como simple “asesor de ventas”, ahí al final de un listado de vendedores, que son la cara o el primer contacto de quienes se interesan en adquirir alguna propiedad en los proyectos que desarrolla la empresa en Chihuahua. La imagen en versión digital de GPS, recortada del sitio oficial de la empresa, lo muestra con nombre y cargo. Es confuso porque Rojero, en algunos círculos, dice ser el principal inversionista del grupo, lo que es totalmente falso porque los registros oficiales muestran una realidad muy diferente; en otros sectores y ocasiones ha alardeado con que es quien lleva la dirección general de la empresa, pero tampoco aparece en el organigrama como tal ni la ha representado en actividades oficiales reales. Resulta -según algunas áreas en las que ha tratado de obtener beneficios como supuesto empresario, que ya lo tienen bien ubicado, al estilo de la labor sotanera que él realizaba en el gobierno anterior- que el sujeto no es director ni inversionista ni dueño, sino un posible estafador que habría logrado colarse en el grupo privado, quién sabe con qué malas artes. De hecho, su única mención como director de R10 fue en la colocación de una primera piedra de un proyecto de construcción en San Felipe que sigue en realidad sin arrancar. Ahí habría montado un show para lucirse como directivo de la empresa, del que se agarró para tener un lucro indebido con cualidades ajenas. El peso del mal nombre de Froylán Rojero debería ser una alerta en la empresa, porque diversas instancias públicas relacionadas con la regulación del sector inmobiliario lo tienen más que ubicado.***
El alcalde morenista de Jiménez, Francisco Andrés Muñoz, enfrenta una nueva polémica, cortesía de su secretario municipal importado de Delicias, Iván Venegas Servín, señalado como responsable de la renuncia de Amaranta Rentería como titular del Instituto de la Mujer.
La mujer acusó públicamente de maltrato al secretario del Ayuntamiento, por haber intentado realizar un trámite para el que ella no tenía competencia. En la propia oficina de la instancia que debe darle voz y visibilidad a las mujeres que sufren violencia, Venegas Servín lanzó gritos y amenazas en contra de la hoy exfuncionaria, quien el pasado lunes aventó el arpa con una carta pública. “Es para mi muy doloroso dejar tanto el espacio que me fue conferido por instrucción del Alcalde como el proyecto de administración que se creó con la esperanza de ser un gobierno con sentido humanista, pero cuando las condiciones ya no están dadas, y las injerencias externas con motivos poco loables aparecen, es necesario alejarse con dignidad”, externó al dar a conocer su dimisión, acto que generó una andanada de críticas. Por lo que nos dicen los morenistas del sur del estado, no es la primera vez que el secretario municipal es señalado de excesos en su trato, especialmente contra las mujeres. En otras ocasiones, funcionarias, empleadas y ciudadanas habían presentado quejas en privado a regidores y al mismo presidente municipal. Persiguen al funcionario, además de reclamos por desconocer a Jiménez y a su gente, señalamientos de tener las uñas muy largas cuando se trata de dineros de campaña o del municipio, a pesar de lo cual ha gozado de la protección de Muñoz Velázquez. El caso en la administración morenista es bastante extraño, no tanto por el maltrato a las mujeres, sino por la excesiva tolerancia de la que goza el encargado de llevar los asuntos políticos con civilidad y cordialidad, al grado de que algunos creen que tiene más poder que el mismo alcalde.***
El fin de semana sonó fuerte la caja registradora de la tesorería del municipio de Chihuahua gracias a los chihuahuenses cumplidos que aprovecharon la última semana de descuento del 12 por ciento en el pago del impuesto predial.
Quien debe estar muy contento con la noticia es el alcalde, Marco Bonilla; de los 886 millones de pesos que tenían como meta para el primer mes del 2026, cerraron con una cifra hasta ayer preliminar de mil 050 millones de pesos, cantidad muy por arriba incluso de lo recaudado en enero de 2025. Haciendo un recuento de los últimos tres años, en el 2024 superaron la meta al llegar a los 813 millones en el primer mes. En el 2025 fue de 931 millones; y ahora fueron otros 119 milloncitos más, lo que significa que existe alto cumplimiento. Los habitantes de la ciudad deben ver en sus calles y colonias que sus impuestos están siendo bien invertidos. Hay buena promoción de todo esto desde el área de Comunicación Social, donde son lanzadas las campañas para invitar a la ciudadanía a cumplir con su predial.***
No sólo fue la salida de Adán Augusto de la coordinación de Morena en el Senado lo que llamó la atención el domingo, sino los protagonismos que nunca faltan de Gerardo Fernández Noroña y Alejandro “Alito” Moreno, confrontados en sus redes sociales.
El senador morenista publicó que en la oposición ya festinaban el anuncio, incluyendo al “canalla y miserable” de “Alito” quien, dijo, debiera estar agradecido con el tabasqueño caído en desgracia. El priísta le reviró con el mote de “changoleón” y “migajero del poder”. Pero más allá de las diatribas, han aflorado datos sobre la caída en picada del Partido Revolucionario Institucional, que en marzo próximo cumplirá 79 años de vida de los cuales 71 estuvo en el poder, y que en 2027 afrontará el reto de 17 elecciones de gubernaturas. Hoy, con “Alito” aferrado a la dirigencia, el tricolor afronta su peor crisis electoral, e incluso el riesgo de perder su registro. A la fecha ha perdido 12 gubernaturas y el 80 por ciento de presencia en el Congreso de la Unión, con solo 37 escaños de diputados y 13 de senadores, sin derecho a tener presencia en la Mesa Directiva. Según una encuesta reciente de El Financiero, el rechazo de la oposición al PRI alcanza el 90% de la población y además hay una sangría drástica de su militancia pues en 2017, según datos del INE, contaba con 6.3 millones de afiliados y ahora apenas 1.4 millones. Para el único bastión que conservan, Coahuila, donde este año habrá elecciones legislativas, el PRI se ha quedado sin aliados, contra una coalición de Morena y el PT. El epíteto de “migajero del poder” le cae más bien a Alito, aunque claramente tampoco muchos meterían las manos al fuego por Noroña. Por fortuna ambos “machos Alpha” ahora no se liaron a golpes físicos, pero sacaron a relucir el tema.
