¿De la humanidad a la animalidad o de la razón al instinto?

¿Podríamos imaginarnos que ante el oficial del Registro Civil se presenta un hombre solicitando que lo casen pero pide que el representante legal salga a la calle porque ahí afuera tiene a su pareja y se trata de una vaca?

¿Cómo deberá reaccionar el oficial?, ¿pensará que es una broma o efectos de una droga? ¿deberá casarlos porque el hombre apela a sus derechos de casarse con quien quiera y a la libertad de decidir con quien matrimoniarse?

Y no es broma, pero el dilema puede darse. Un joven se presentó acompañado de un abogado al Congreso del estado en Monterrey para solicitar que se le debía respetar y garantizar su decisión y no ser motivo de bullying por asumirse como caballo. Iba con una máscara de caballo y de vez en vez imitaba el relinchido de un penco.

¿Estamos siendo testigos de una probable transmutación del humanismo al animalismo o del paso de la razón humana al instinto animal?

Se trata del fenómeno que se ha viralizado por redes sociales conocido como “thierens” o movimiento thierens que se refiere a humanos que se identifican o se asumen como animales, hacen cabriolas, usan disfraces o máscaras de su animal preferido y aunque ese movimiento se trataba hace tiempo de un grupo reducido que mantenía comunicación e intercambio entre ellos a través de las redes, en los últimos meses generaron atención y protagonismo con opiniones encontradas.

Estos therians “son personas que describen una identidad interna o una conexión psicológica o espiritual con un animal no humano que se aplica para un animal no humano.

El términoi proviene del inglés therianthropy, que a su vez deriva del griego antiguo therion —que quiere decir bestia o animal salvaje—, y ánthropos —humano—. Así, el término se refiere a la capacidad espiritual de transformarse en animal, pero esta transformación no se daría de manera física, sino de experimentar una conexión interior con un animal determinado. Algunos se podrán identificar con un perro, un caballo, gato, leopardo o chango sin confundir con el calendario chino que cada año festeja un animal determinado.

“Quienes se identifican como therians entienden que tienen un cuerpo humano, pero pueden sentir que su alma corresponde a un animal específico, o que mantienen una afinidad profunda con determinada especie. En algunos casos, encuentran satisfacción en imitar conductas asociadas a ese animal, como ciertos movimientos o sonidos”.

Se ha clasificado como una subcultura que busca generar o responder a una identidad, y sobre todo, la viraldiad en las redes sociales ha sido clave para la difusión.

Desde los tiempos de la mitología se mencionaban seres, mitad animal y mitad humano, como los centauros (hombre/caballo), sátiros/faunos (hombre/cabra), el minotauro (hombre/toro) y sirenas (mujer/pez o ave). Después la literatura de terror incorporó a los hombres-lobo y hasta los comics incorporaron al hombre murciélago (Batman) y al hombre araña (Spiderman).

Si bien, también existen muchas canciones que hacen referencias a animales o se usan como símil para reacciones como el perro de don Julián, que murió al lado de la tumba por su fidelidad; o la “gata bajo la lluvia que maullaré por ti…” Y a lo largo de la historia, animales domésticos han sido compañía y ayuda de carga.

Pero ahora, la creatividad, soledad, vacío existencial u ociosidad ha acaparado por las redes sociales un fenómeno que de ninguna manera puede ser considerado banal o superficial como un entretenimiento, pues entraña algo serio. Después del encierro del covid 19, sucedieron muchas cosas increíbles, producto de permanecer, como “leones enjaulados” que detonaron creaciones, innovaciones, pero también hábitos malos e infames. De todo.

Por ejemplo, surgieron varios subculturasii, calificadas asi al compartir rituales, códigos, señales y vocabulario de identidad y pertenencia, pero con la viraldiad de las redes sociales fueron flotando en la superficie.

Y la viralidad se da por los llamados algoritmos que promueven lo llamativo y diferente. Esto explica porque a veces, lo raro, curioso o espectacular se coloca en miles de visitas y vistas en las redes sociales, lo que nos da una idea de que las redes a través de algoritmos nos manipulan atrayendo la atención con temas e imágenes ruidosas como escandalosas. El morbo atrae la atención.

Para los psicólogos, la explicación ha sido que se trata de personas neurodivergentes con problemas para expresar emociones y se esconden detrás de máscaras de animales para aflorar con ruidos guturales y salvajes, lo que se les complica en una comunicación normal entre humanos.

“Esa conducta de creerse o empatizar tanto con los animales al nivel de adoptarlos como personalidad ha derivado en el estudio de la teriantropía clínicaiii que es un término usado en psiquiatría para describir un fenómeno en el que una persona presenta una creencia delirante de que se está transformando (o ya se transformó) en un animal y, además, puede actuar o sentir como si hubiera adquirido rasgos de ese animal.

Algunos se sienten perros, creen que son perros o gatos. Pretenden pasar de dos extremidades inferiores a andar en cuatro patas, pero lo más grave, es querer asumir un ser irracional, eliminando lenguaje por sonidos y ladridos…instinto por razón.

Sin embargo, más que intentos de explicación de este fenómeno, hay muchas interrogantes. La filosofía es de cuestionar y de formular preguntas para buscar respuestas.

Nos preguntamos: ¿acaso estamos ante la locura de la autopercepción con el argumento de que soy cómo me percibo aunque sea otra cosa?

De ser asi: ¿la percepción ya supera a la realidad o acomodamos la realidad al gusto de nuestra percepción?, ¿las apariencias han sustituido a la verdad?, ¿ese es el paso mortal de la verdad a la posverdad?

Con el fenómeno de la viralización de los thierens en las redes sociales, ¿esto visualiza un futuro promisorio para la carrera de veterinarios?, ¿se deberán implementar campañas de esterilización gratuita para thierens?

Si bien, puede resultar gracioso, ver a humanos con máscaras de animales o colas sobrepuestas de zorro o perros, pero ¿no estamos en riesgo de declinar la humanidad y cambiar la racionalidad por el instinto animal?

Y el espíritu, alma, raciocino, conciencia y valores ¿cómo los vamos a trasladar a los animales? ¿o ya no nos interesan porque vivimos en una pobreza espiritual?

¿Estamos han devaluados y con la autoestima por los suelos que preferimos sentirnos animales, hacer como animales, vivir como animales?

Más interrogantes en lugar de explicaciones: ¿y la trascendencia del hombre, como ser único e irrepetible? ¿y la teleología humana, la teología, ética y filosofía dónde quedarán al querer asumir roles de animales?

¿Es un síntoma de la crisis generacional de identidad que ya no queremos ser como nacimos, que estamos en permanente lucha contra nuestra naturaleza?

¿Qué paso seguirá después: asumirse o auto percibirse como un árbol, una piedra o una silla?

¿Estaremos a un paso de la legalidad de la zoofilia y se permitirán las relaciones copulativas entre humanos y animales? ¿Habrá nuevas especies?

El tema no es de risa ni de ocurrencia de algún grupo que está ocupando la atención en las redes sociales.

Creo que el problema es de todos como especie humana. Algo está fallando y el humanismo debe asumir su papel de conciencia, responsabilidad y acción por recuperar y restablecer el valor del ser humano.

i EL PAÍS, 17 de febrero de 2026, https://elpais.com/america/2026-02-18/que-son-los-therian-la-identidad-que-se-volvio-viral-en-redes-sociales.html, España

ii MILENIO, https://www.milenio.com/virales/que-son-los-therian-nueva-tendencia-viral-en-tiktok.

iii SOLIS Rivera, Iván, (2026) https://humanitas.edu.mx/blog/academico/therians-humanos-desde-la-psicologia, 18 de febrero de 2026.