Estamos en un momento de verdadero quiebre mundial. Me referiré aquí a la efervescencia que nos ha involucrado a todos durante las dos recientes semanas del Mundial de Futbol de la FIFA, la más grande fiesta deportiva del deporte más popular del planeta, llena de claroscuros que dejan las victorias y las derrotas conforme avanzan las rondas.

Es así como los goles y las atajadas de delanteros y porteros dan y quitan el aliento, humanizando el deporte, frente a lo que me permitiré llamar la farsa electrónica del VAR (por sus siglas en inglés, Video Assistant Referee o Árbitro Asistente de Video), un sistema de asistencia tecnológica que ayuda a los árbitros a corregir errores claros y manifiestos en jugadas que definen el rumbo de un partido.

Expreso aquí una opinión obligada por lo que he visto hasta la fecha. El uso de este recurso electrónico y tecnológico me genera suspicacias, pues existen varios elementos que alimentan más el cuestionamiento que la certeza. Como ejemplo está el gol anulado a Croacia; cada quien verá lo que quiera ver, pero se habla de que el VAR muestra imágenes manipuladas mediante códigos K7, cualquiera que sea el significado de ello. Creo que veremos más casos y aquí abundaremos sobre el tema.

Solo por no dejar de mencionarlo, hace unas semanas encontré fortuitamente a un hombre que, casi dos meses antes de iniciado el Mundial, después de una larga exposición de argumentos, me apostó una cantidad asegurando que la Copa del Mundo estaba destinada para Cristiano Ronaldo y la selección de Portugal y que, por designios de grupos de gran poder, serían ellos quienes levantarían el trofeo. Al tiempo; en menos de tres semanas sabremos el resultado y aquí lo comentaremos.

Pero lo que veo en este Mundial es que habrá mucho de qué hablar: los precios dinámicos, la pausa de rehidratación convertida en un espacio financiero y publicitario para ampliar los tiempos de transmisión comercial, y ni qué decir del maltrato de Estados Unidos hacia Irán como equipo prácticamente proscrito de su territorio, pero participante en el mismo torneo. Una verdadera vergüenza deportiva que debería generar, cuando menos, la solidaridad de las demás naciones con Irán, incluso mediante un boicot al torneo, porque lo que hoy se hace contra un equipo al violentar sus derechos, tarde o temprano podrá hacerse contra todos.

Lo que vale la pena destacar es la dignidad de Irán al jugar contra corriente, lograr resultados satisfactorios dadas las circunstancias que vive y mantener una relación fraterna con el pueblo de Tijuana, que mostró la cara solidaria y fraterna de todo México.

Y también lo que aquí llamo la justicia divina.

El pasado 28 de febrero, la masacre de las niñas de la escuela de Minab, en Irán, y el martirio del ayatolá Jamenei y su familia abrieron lo que hasta ahora es el más reciente capítulo de una guerra generada, según mi interpretación, por el que he llamado el Goliat bicéfalo, encarnado en los ejércitos de Israel y Estados Unidos, quienes masacraron a esas niñas como una especie de holocausto y pretendieron también destruir a la dirigencia política iraní, creyendo que así se harían del poder y, sobre todo, del petróleo de ese país.

Engolosinados por lo que les dejó su golpe del 3 de enero en Caracas, cuando, contra todo derecho, secuestraron al presidente Nicolás Maduro, pareciera que su premisa es "decapita y vencerás". Sin embargo, aquí no ha funcionado y, a estas alturas, tampoco parece que vaya a hacerlo.

Mientras se escriben estas líneas, este 4 de julio, se viven simultáneamente los siguientes contrastes:

Estados Unidos

Trump ha dejado su marca de forma evidente en las celebraciones de América 250 y ha calificado su mitin en la Explanada Nacional como una "fiesta de cumpleaños inolvidable". Sin embargo, el feriado llega con sentimientos encontrados para muchos estadounidenses que enfrentan problemas persistentes por el costo de vida, la guerra con Irán y una presidencia polarizante.

Ajustes meteorológicos

Una intensa ola de calor ha obligado a los organizadores a modificar o cancelar eventos en la capital y en comunidades a lo largo de la costa este. Ahora se suma la amenaza de tormentas eléctricas severas, con un aumento del riesgo para el área de Washington a partir de las 6:00 de la tarde (hora de Miami), según CNN.

Irán

Por diversas circunstancias —la inseguridad, el constante amago de violencia y una guerra intermitente contra Israel y Estados Unidos—, esta nación ha debido enfrentar la actuación de un presidente que una mañana se siente capaz de afirmar que puede borrar a una civilización milenaria como la iraní, heredera de la antigua Persia, mientras mantiene permanentemente la espada del conflicto sobre ella.

Finalmente, este 4 de julio iniciaron los funerales del ayatolá Jamenei. Resulta contrastante observar que, mientras entre 20 y 30 millones de personas desfilan y participan en una inmensa procesión para acompañar los restos de quien consideran un mártir, Trump ve cancelados uno tras otro los eventos que había planeado para su celebración del 250 aniversario de Estados Unidos, una fecha que no se conmemora todos los días, pero que terminó empañada.

Pero hablemos de Irán, de las múltiples delegaciones que han llegado a Teherán desde distintas partes del mundo para rendir tributo a este líder asesinado. De eso vale la pena hablar y del pundonor del pueblo iraní. Eso es lo que merece ser reconocido.

Ahora, de nuevo al futbol

La famosa frase "¿Y si sí?" proviene del ámbito del futbol mexicano y fue impulsada por el entonces entrenador de los Pumas de la UNAM, Efraín Juárez.

En una entrevista con TUDN, al ser cuestionado sobre las posibilidades de su equipo, Juárez respondió: "¿Y si sí? ¿Y si Pumas sí es campeón?". La frase se viralizó rápidamente en TikTok y fue adoptada por la afición como un lema de esperanza y optimismo.

Hoy deseo la mejor de las suertes a la Selección Mexicana en su compromiso contra Inglaterra y en su búsqueda de la clasificación a los octavos de final. Comparto una reflexión que siempre me acompaña y que aplica para cualquier desafío:

"Los asuntos difíciles no pueden ser resueltos por quienes se arredran ante lo obvio de la realidad, sino por aquellos que piensan en lo posible, se atreven a soñar con lograrlo y se desafían a sí mismos preguntándose, sencillamente: ¿y por qué no?"

¡ÉXITO, MÉXICO!