Buen ejemplo de MC para aeropuerto chafa
Exportaciones marginales y castigadas Cifra negra de balas en decomiso de armasEn sus primeros 90 años de vida -así los definió el legendario fotoperiodista de largos bigotes, Antonio “Toño” Hierro Morales- don Tranquilino “Pirrín” Méndez ha visto pasar de todo desde el tradicional Pam Pam, de la avenida Venustiano Carranza.
La añeja operación de su negocio de comida en pleno Centro de la capital le ha permitido observar de cerca a un montón de gobernadores, funcionarios y hombres del poder público desde el más alto al más bajo nivel, que le han reconocido su determinación y constancia para mantenerse en el gusto popular durante décadas. El parralense tuvo impulso especial en el gobierno de su paisano y recurrente cliente, César Duarte, hoy recluido en el Altiplano, pero tanto antes como después de ese gobierno mantuvo con firmeza el negocio del que debe sentirse orgulloso ahora que recién arribó a sus nueve décadas. Por su cumpleaños, ayer fue festejado con mariachi y pastel en el local que ahora pareciera no estar tan de moda como en años atrás, pero que sigue siendo un referente político tanto de grandes acuerdos y negociaciones hasta del más sencillo y necesario burrito mañanero. Desde luego, ahí estuvieron sus cuatro hijos, Diego, Roberto, Gerardo y Juan, y la infaltable, leal, fiel, doña Yola...O mejor dicho, Yola, esta vez encargada de llevar los mariachis, sin riesgo de caerse el sistema en la atención de las mesas.***
No ha pasado desapercibida para los asiduos lectores de GPS la inauguración y operación desde la semana pasada de un patio exclusivo para transporte de plataformas construido en el aeropuerto de Guadalajara, Jalisco. Parece pequeña, pero es una de las obras de gran sentido social del gobierno naranja de Pablo Lemus.
Con inversión propia, la administración estatal puso en marcha un área para que los Uber, DiDi y demás servicios puedan recoger pasajeros del aeropuerto, fuera del área federal concesionada que sólo permite la operación de taxis oficiales a precios injustificadamente altos. Si bien el aeropuerto de la Ciudad de México también cuenta con un área similar, el de Guadalajara tiene un servicio innovador con camiones eléctricos que llevan gratuitamente a los pasajeros al patio de plataformas, donde los usuarios pueden pedir el servicio que mejor les parezca. Es imposible no comparar ese avance con el aeropuerto chafa de la ciudad de Chihuahua, que maneja una de las tarifas de uso más caras y también sus taxis exclusivos que cobran casi lo de otro boleto de avión, con un monopolio concesionado que opera como un estado soberano dentro del Estado, tanto que ni el Impuesto Predial paga. Aquí los pasajeros deben arriesgarse a caminar por carretera si quieren salir de la terminal a buscar algún Uber u otro servicio con precio más razonable, ante una indolencia gubernamental total que poco o nada se preocupa por los ciudadanos. Es un buen ejemplo el de MC y de Lemus en Guadalajara: en vez de andarse con pretextos para no regular el transporte en su ámbito de competencia, decidió actuar.***
Chihuahua está en la cima del comercio exterior mexicano, con liderazgo histórico al facturar 33.1 mil millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025 -publicado apenas en marzo pasado por el INEGI-, lo que equivale al 19.9% de las exportaciones totales del país.
Sin embargo, tras este récord hay una paradoja, ya que mientras las aduanas registran cifras espectaculares, el Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global (VAEMG) revela que el contenido nacional es de apenas el 44.2%, lo que significa que el 55.8% restante de la riqueza generada en suelo chihuahuense retorna de inmediato al extranjero para financiar componentes de alta tecnología, patentes y diseño industrial que el país aún no desarrolla. No se queda aquí la mayor cantidad de ese dinero surgido de la industria de exportación. Esta ilusión contable es utilizada políticamente por Estados Unidos para señalar un déficit comercial bilateral persistente, bajo el argumento de que su economía "pierde" ante el superávit mexicano; son argumentos de que México es paso de dumping por otras naciones. La postura ignora la ruta real del dinero, porque el superávit se basa en cifras brutas que capturan el valor final al cruzar el Bravo, pero son las propias corporaciones globales —muchas, si no es que la mayoría, de capital estadounidense— las que aprovechan la eficiencia operativa en Juárez o la capital del estado para reimportar productos terminados. En esencia, el margen de ganancia real fluye de vuelta a las matrices financieras fuera de México, mientras el país carga con el estigma político del desequilibrio comercial, que ahorita en estos momentos es dolor de cabeza con motivo de la negociación del TMEC, que por lo pronto será de revisión anual obligada.***
La destrucción de mil 592 armas y casi 90 mil cartuchos para los próximos días por parte de la secretaría de la Defensa revela un éxitoso operativo y expone una pequeña parte de la capacidad financiera del crimen organizado.
Este arsenal, que en la legalidad costaría un aproximado de 37.4 millones de pesos, podría alcanzar -arriesgándonos a dar una cifra- el doble, sino es que el triple de dicho dinero, en el mercado negro, debido a los montos necesarios para corromper aduanas y financiar rutas de contrabando para introducir fusiles de asalto que se cotizan por encima de los 65,000 pesos la unidad. Sin embargo, la cifra más inquietante no es la que se destruye, sino lo que permanece oculto o no decomisado, que es la cifra negra de las municiones, porque si bien el reporte oficial detalla un promedio de apenas 56 balas por arma, dicha cantidad es tácticamente inviable para fusiles modernos que agotan cargadores de 30 tiros en minutos o segundos. Mientras las armas son una especie de activo fijo, las balas son insumos de consumo rápido resguardados muy seguramente en redes de casas de seguridad independientes para evitar pérdidas totales en un solo golpe de la autoridad. Un fusil decomisado con escasa munición es una alerta de que el resto de capacidad de fuego sigue respaldado en almacenes periféricos que aún no han sido localizados. La destrucción de armas y cartuchos tendrá lugar el jueves en Ciudad Juárez, a un costado de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, en presencia de autoridad militar y civil de los tres niveles de gobierno. ***Suele decirse que quien pide explicaciones tiene la obligación moral de escuchar las respuestas.
Durante semanas, la polémica sobre la construcción de la Poniente 5 giró alrededor de un argumento impulsado por la bancada de Morena en el Congreso del Estado. Aseguraban que hacía falta información. Que si el financiamiento, que si los estudios técnicos, que si el derecho de vía, que si las proyecciones financieras, que si las cuentas públicas. El municipio no optó por la confrontación. Respondió con documentos e información. Los 10 puntos solicitados por los legisladores fueron contestados uno por uno. Ahora la pelota está del lado del Congreso. Ya no puede hablarse de falta de información.
