Democracia a prueba en Sindicato de Ichisal

Cables, basura aérea, sosteniendo poste

Graduará la municipal agentes hasta para Delicias

El tan llevado y traído acuerdo del Órgano de Administración Judicial (OAJ) del pasado 13 de julio, antes de las vacaciones de la justicia estatal, asienta claramente que sí fueron los magistrados Yamil Athié y María Elizabeth Macías quienes pidieron despachar desde Chihuahua y no en Parral, donde estaban adscritos.

El documento generado tras sesión privada del OAJ contiene las firmas de sus integrantes.

De ese acuerdo, el Poder Judicial sólo había emitido un boletín redundante y rebuscado para señalar que el cambio de las salas regionales Familiar y Penal de Parral serían reubicadas a la capital, con confusos argumentos tecnológicos y jurídicos.

La argumentación oficial siempre giró en torno a las supuestas ventajas que tendrían los ciudadanos y los litigantes, con la conexión remota con la segunda instancia basada en la capital y la centralización de las causas porque ya no dependerían únicamente de dos salas.

Jamás fue mencionado que la petición fue de los mismos magistrados, quienes armaron todo un edificio de explicaciones y justificaciones para no estar en Parral, después de más de una década en que fueron abiertas salas regionales para conocer de los casos del Distrito Hidalgo y otros de la región sur del estado.

Ahora que por fin ha sido transparentado el acuerdo, el cuarto punto de los antecedentes (puede verse en la edición digital de GPS) exhibe esa realidad, que fueron ellos los promoventes desde el 28 de abril de este año.

“En dicho ocurso, las magistraturas promoventes plantearon la necesidad de reubicar ambas sedes con la finalidad de modernizar la administración de la segunda instancia, hacer más eficientes las cargas de trabajo del Tribunal Superior de Justicia y optimizar los recursos institucionales mediante el uso de herramientas tecnológicas avanzadas y de interconexión telemática”, refiere el documento oficial.

La necesidad de los magistrados por venirse de Parral a la capital es lo que fue ocultado por los magistrados, que ahora enfrentan las demandas de amparo de los litigantes porque, evidentemente, no avalan las justificaciones rebuscadas de que trabajarán mejor aquí en Chihuahua que donde les corresponde.

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Mañana viernes, los trabajadores sindicalizados de Instituto Chihuahuense de la Salud (Ichisal) acudirán a las urnas a renovar a su dirigencia, pero también pondrán a prueba la democracia sindical que tanto se presume desde la reforma laboral.

Lo que debería ser una jornada de participación libre y transparente ha llegado envuelta en versiones de presión, confrontación y un ambiente que, según relatan algunos agremiados, poco tiene que ver con una elección en paz, según los señalamientos que circulan entre los pasillos de hospitales y centros de trabajo.

Hay trabajadores que denuncian la existencia de una operación para mantener durante otros cuatro años a la actual secretaria general, Karla Guadalupe Cancino Chávez, mediante una estructura que, afirman, ha recurrido a presuntas amenazas, promesas y hasta una supuesta compra de votos. Si son ciertas las acusaciones, empañan un proceso que debería distinguirse precisamente por la libertad del sufragio.

Claro, hasta el momento no existe una resolución de autoridad que las confirme, pero las historias que cuentan algunos sindicalizados hablan de advertencias sobre la pérdida de beneficios sindicales si no respaldan a determinada opción, llamadas insistentes y una movilización pocas veces vista para una elección interna.

El temor de varios trabajadores no es quién gane, sino las consecuencias de no alinearse con quienes hoy controlan la estructura sindical.

Lo preocupante no es únicamente la intensidad de la contienda, sino el mensaje que dejaría una elección marcada por la desconfianza. Si el voto de los trabajadores termina condicionado por el miedo o por incentivos indebidos, entonces la democracia sindical se convierte en un simple trámite y no en un real ejercicio de representación.

La autoridad laboral y la comisión encargada del proceso tienen la responsabilidad de garantizar que cada voto se emita de manera personal, libre, directa y secreta, tal como lo exige la legislación vigente.

Cualquier irregularidad deberá ser investigada y, en su caso, sancionada conforme a derecho.

Así, este viernes no sólo estará en juego el liderazgo del sindicato del Ichisal, también la credibilidad de un proceso que, para miles de trabajadores, debería demostrar que los viejos vicios del sindicalismo quedaron atrás y no que simplemente aprendieron a esconderse mejor.

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Un accidente vial en el cruce de las calles Pípila y Jiménez dejó un poste colgado de los cables, en pleno centro de la ciudad, exhibiendo la saturación de basura aérea, una problemática que las administraciones municipales han heredado una tras otra.

Aunque reglamentos locales de Desarrollo y de Imagen Urbana obligan al retiro de líneas obsoletas, las empresas de telecomunicaciones eluden sistemáticamente estas normas escudándose en la naturaleza federal de su concesión.

Al catalogar sus redes como Vías Generales de Comunicación, las concesionarias acuden por lo general al juicio de amparo para alegar una supuesta invasión de atribuciones por parte del Municipio.

Las empresas que colocan cable a diestra y siniestra explotan lagunas legales para trasladar el costo del impacto visual a la ciudadanía, quien carga literal con la basura.

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Este viernes, el alcalde Marco Bonilla encabezará la tercera graduación de policías de la administración municipal 2024-2027. Todo apunta a que será también la última generación que egresará durante su gestión.

Chihuahua ha logrado mantener un ritmo constante de formación de policías. Con esta ceremonia, más de 230 nuevos policías se habrán incorporado a la Dirección de Seguridad Pública Municipal en apenas el segundo periodo de gobierno de Bonilla.

La graduación de este viernes tendrá un ingrediente adicional: entre los egresados no solamente habrá cadetes de Chihuahua Capital, también concluirán su preparación 19 elementos que formarán parte de la Policía Municipal de Delicias.

Es la primera corporación de otro municipio del estado que decide confiar la formación de sus futuros policías al Instituto Superior de Seguridad Chihuahua, institución que en los últimos años ha ido consolidando un modelo académico que comienza a trascender las fronteras del municipio.

El Instituto Superior de Seguridad Chihuahua empieza a perfilarse como un referente estatal para la profesionalización policial, capaz incluso de convertirse en un espacio donde otros municipios encuentren una alternativa para formar a sus elementos.

Así pues, la ceremonia del viernes no sólo marcará el egreso de una nueva generación de policías. También puede interpretarse como el cierre de una etapa en la que la administración de Marco Bonilla apostó por dejar una corporación con más elementos y equipamiento.