Ciudad de México.- Don Cucoldo le comentó a su esposa: "El compadre Velerino está en problemas. La comadre le encontró en el asiento trasero del coche una liga de mujer". "¡Es mía!" -exclamó prontamente la señora. Un día antes del matrimonio el novio visitó en secreto al sacerdote que iba a oficiar la boda. Le dijo: "Padre: en tratándose del sexo débil mi voluntad es más débil aún. Seguramente continuaré en mis devaneos, y no quiero faltar a una promesa hecha ante el altar. Reciba esta limosna de 5 mil pesos y mañana, al dirigirse a mí en la misa, omita eso de: '¿Prometes serle fiel?'.". El párroco tomó el dinero, y el muchacho se retiró feliz. Al día siguiente el cura lo interrogó en el desposorio: "¿Prometes serle fiel a tu mujer; entregarle todo tu sueldo y dejar que lo gaste en lo que quiera; obedecer siempre sus órdenes; hacer el desayuno todos los días y servírselo en la cama; llevarla a cenar en restorán cuatro días a la semana, y hacer el amor sólo cuando ella te lo pida?". El novio tragó saliva, aturrullado, pero ante la mirada severa del cura y la atención expectante de la gente tuvo que responder: "Sí". El presbítero se inclinó sobre él y le dijo en voz baja: "La limosna que me dio tu novia fue más grande". Babalucas preguntó en el teléfono: "¿Es la embajada de Laos?". Le respondió una voz amable: "Sí". Pidió el badulaque: "Mándeme uno de vainilla". (Un chiste más como ése y mis cuatro lectores quedarán reducidos cuando mucho a uno). Declaró don Frustracio: "Me disgustan las películas porno. Odio ver a un cabrón que en 5 minutos tiene más sexo del que he tenido yo en toda mi vida". "Busco a un hombre que me haga feliz". Eso decía el anuncio que cierta dama publicó en las redes sociales. De inmediato tuvo una respuesta: "Me hará feliz ser su marido". Contestó ella: "Marido ya tengo". Doña Calenda les contó a sus amigas: "Hoy en la mañana me levanté; estiré los brazos; doblé las rodillas; giré el cuello, y todo hizo '¡Crack!'. No es que esté vieja, es que estoy crujiente, como las papitas". Astatrasio le comentó a Empédocles: "Tengo problemas para dejar el alcohol". Sugirió el otro: "Déjalo en mi casa"... Una esposa le reprochó a su marido: "Gastas mucho en vino". Ripostó él: "Tú gastas mucho en maquillaje". Adujo la señora: "Yo me maquillo para verme bonita". Alegó el señor: "También yo bebo para verte bonita". Un diseñador de ropa inventó un brassiére que impedía que el busto de una mujer se balanceara al correr, y también evitaba que sus senos se transparentaran cuando llevaba una playera mojada. Desgraciadamente el diseñador no alcanzó a patentar el invento. Sus empleados lo asesinaron. Dos pollos estaban en el rosticero. Uno le dijo al otro: "El calor lo aguanto, y también las vueltas y vueltas, pero lo que me jode es el tubo allá atrás". El cangrejo llegó caminando hacia adelante. La hembra se encalabrinó: "¡Otra vez vienes borracho!". La adivinadora observó su bola de cristal, y en seguida le anunció, sombría, a la mujer que acudió a consultarla: "Veo que su marido morirá muy pronto". "Eso ya lo sé -replicó la clienta-. Lo que quiero que me diga es si la policía sospechará de mí". El nuevo paciente del doctor Duerf, psiquiatra, le informó: "Tengo doble personalidad". Le indicó el analista: "Acuéstese en el diván. Acuéstese en el diván". (Nota. Al final de la sesión el doctor les cobró a las dos personalidades). El marido le informó a su esposa que habían sorprendido a su hijo adolescente fumando. Preguntó ella: "¿Y qué hiciste?". Respondió el señor: "Le dije que si sigue fumando no le crecerá la ésta". "¡Caramba! -exclamó la señora-. ¿Qué tú fumaste mucho?". FIN.
MIRADOR Por Armando FUENTES AGUIRRE. HISTORIAS DE LA CREACIÓN DEL MUNDO En medio de una tempestad de truenos y relámpagos Moisés subió al monte Sinaí. Los hebreos esperaron ansiosos su regreso, pues sabían que el profeta se iba a encontrar con Dios. Pasaron unas horas, y al Señor se le acabaron los relámpagos y los truenos. Entonces Moisés pudo bajar del monte. Les dijo a los hebreos: -Les tengo dos noticias: una buena y una mala. Preguntó uno: -¿Cuál es la buena? Respondió, orgulloso, el profeta: -El Señor nos iba a imponer 4,135 mandamientos. Logré que los redujera a solamente 10. Preguntó otro: -Y la mala noticia ¿cuál es? Contestó Moisés, sombrío: -No pude conseguir que quitara lo de no fornicar. ¡Hasta mañana!... MANGANITAS Por AFA. ". Castigan a un futbolista por taparse la boca.". Tal pena han de aplicársela -lo sugiero sin ponzoña- al tal Fernández Noroña, sólo que por no tapársela.