“Los cárteles de la droga están gobernando México totalmente”

Donald Trump

Ciudad de México .-Primero quiero expresar mi escepticismo. En su libro Borderlands el exembajador de Estados Unidos en México Ken Salazar escribió que "un prominente empresario mexicano., alguien que le susurraba al oído a AMLO., un amigo y confidente del presidente mexicano", le dijo que López Obrador "está muy preocupado por la información que Estados Unidos pueda obtener de El Mayo". La presidenta Sheinbaum ha descartado esta afirmación. Este 22 de junio declaró: "Les puedo comentar que si alguna preocupación tenía el presidente López Obrador, que platicamos en su momento en la gira de transición, es más bien la participación de alguna agencia del gobierno de los Estados Unidos en la captura de El Mayo Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos".

Hay razones para ser escépticos ante un testimonio de oídas, pero esto no elimina las sospechas. El 15 de enero de 2019 el fiscal del caso contra El Chapo Guzmán en Estados Unidos presentó una carta al juez Brian Cogan en la que citaba una declaración del testigo colaborador Alexander Cifuentes-Villa, brazo derecho de El Chapo: "¿Cómo logró [El Mayo Zambada] ser el mayor narcotraficante del planeta cuyo nombre nunca has oído? Les voy a decir por qué: él paga por eso. Soborna a todo el gobierno de México, llegando hasta lo más alto, al actual presidente de México. Y en buena medida, al anterior también". Cifuentes ya no aparece en las listas de reos en Estados Unidos, lo cual sugiere que le han dado una nueva identidad.

El abogado de Genaro García Luna, César de Castro, insistió en el juicio de 2023 que López Obrador recibió dinero de El Mayo en la campaña presidencial de 2006. El juez Cogan descartó las afirmaciones por falta de pruebas y López Obrador amenazó con demandar a De Castro por difamación, pero nunca presentó la demanda.

En un artículo publicado en ProPublica el 31 de enero de 2024 el periodista Tim Golden, excorresponsal del New York Times en México, señaló que "agentes antidroga de los Estados Unidos" descubrieron lo que consideraron pruebas sólidas de que importantes narcotraficantes "habían entregado alrededor de 2 millones de dólares a operadores políticos que trabajaban en [la] primera campaña presidencial" de López Obrador. No se confirmó ninguna responsabilidad de Andrés Manuel, pero el Departamento de Justicia cerró la investigación antes de que concluyera "por temor a que", aun si resultaba exitosa, "sería vista por los mexicanos como una indignante intromisión en su política".

Salazar no fue un embajador cualquiera. Tenía permiso de picaporte en Palacio Nacional. Además, era un relevante político demócrata. Su libro sugiere que la idea de que el gobierno de México está controlado por el narco no es una obsesión de la ultraderecha que rodea a Trump, como dice Sheinbaum, sino una preocupación del gobierno de Estados Unidos. Este 17 de junio Trump declaró una vez más en la cumbre del G7: "México ha perdido el control del país y los cárteles gobiernan México y es triste".

Si tengo dudas sobre los testimonios de oídas, más las tengo sobre los "testigos colaboradores" que dicen lo que les piden los fiscales. No tengo ninguna certeza, por ejemplo, de que lo declaró Alex Cifuentes sea verdad. Tampoco les tengo confianza a los testigos de la DEA citados por Golden. Sin embargo, el presidente López Obrador aplaudió la condena de Genaro García Luna que se basó solamente en estos testimonios.

De lo que no tengo duda es que el gobierno mexicano tiene que hacer un esfuerzo extraordinario para demostrar a Estados Unidos que no tiene vínculos con el crimen organizado. Negarse a extraditar a políticos acusados de narcotráfico no es la mejor forma de hacerlo.

Anticipadas

Morena ha empezado abiertamente unas pre-pre-campañas anticipadas. Si el INE y el Tribunal Electoral las aceptan, sería mejor eliminar en la ley los límites de inicio de las campañas.