“México no solo se ha consolidado como el epicentro global de la producción y el tráfico de metanfetaminas del mundo según la Organización de las Naciones Unidas, sino que también enfrenta una severa crisis de salud pública por el consumo interno”
El cristal: trampa mortal que destruye todo lo que toca. Actualmente, las metanfetaminas, conocidas como ‘cristal’, se han posicionado como la principal droga de alto impacto en México, desplazando al alcohol y a la marihuana, su consumo ha provocado un aumento histórico en la demanda de rehabilitación. Esta tendencia es confirmada y analizada en el reciente Informe Mundial sobre las Drogas 2026 de la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito), su rápida expansión se debe a su bajo costo, su fácil producción, su alta disponibilidad y su gran capacidad adictiva.
México no solo se ha consolidado como el epicentro global de la producción y el tráfico de metanfetaminas —junto con Myanmar (Burma), uno de los mayores fabricantes del mundo según la Organización de las Naciones Unidas—, sino que también enfrenta una severa crisis de salud pública por el consumo interno. En la última década, la demanda de tratamientos por el uso de esta droga se ha disparado de manera alarmante, convirtiéndola en la principal causa de ingreso a centros de rehabilitación en al menos 25 estados del país. México es un actor clave en el mercado internacional de metanfetamina, no sólo por su capacidad de producción, sino también por la exportación de conocimientos técnicos para instalar laboratorios clandestinos en otros continentes. Según la UNODC, integrantes de organizaciones criminales mexicanas han sido vinculados con la instalación de laboratorios de producción industrial en países como Nigeria, naciones del sur de Asia y diversas regiones de Europa. La evolución en las técnicas de procesamiento químico ha permitido escalar la producción de manera masiva, transformando estas actividades en redes que alcanzan regiones estratégicas a nivel internacional. Por otra parte, durante 2024 se identificaron 755 sustancias psicoactivas (NPS) en circulación a nivel mundial, de las cuales 118 fueron detectadas por primera vez, lo que refleja, según el documento, la rapidez con la que las organizaciones criminales desarrollan compuestos químicos capaces de eludir las regulaciones internacionales. Estas sustancias están diseñadas específicamente para replicar el impacto de narcóticos tradicionales (cocaína, marihuana o heroína). Modificando su estructura molecular, logran quedar fuera de las leyes internacionales en un inicio. Si bien desde 2014 se han regulado 92 de estos compuestos, el constante surgimiento de nuevas variantes no da tregua a las autoridades sanitarias y de seguridad. El cristal, conocido en la jerga callejera como piedra,tiza, alimento para pollos, manivela, vidrio, ice, meth, cocaína del pobre, Shabu, tapa de estufa, tina, papelera, uppers, vidrio, yaba o granero amarillo; es una droga sintética, que altera el sistema nervioso e incrementa la producción de dopamina, según expertos, esta sustancia altera el cerebro para eliminar la fatiga y el hambre, provocando hiperactividad, inquietud motora y, en altas dosis, cuadros de paranoia o psicosis. Su uso continuo puede causar daños irreversibles en el cerebro. El consumo de drogas alcanzó niveles históricos a nivel global. En 2024, alrededor de 331 millones de personas consumieron algún tipo de droga, un aumento de 34% respecto a hace una década, por lo que el negocio es más que lucrativo para los cárteles, donde —según señalamientos de EE. UU.— altos funcionarios, particularmente del gobierno morenista participan y garantizan su funcionamiento. En tiempos de crisis nacional requerimos de gobernantes de altura, no de líderes partidistas aferrados al poder, que ignoren el grave riesgo del narcotráfico y el hartazgo social. Como dijera Winston Churchill (Ex primer ministro del Reino Unido): “Un político se convierte en hombre de Estado cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”. Por un México seguro, libre y en paz, Sumemos Voces.
