La derrota moral que sufrió la oposición en 2018 con la victoria electoral del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y la Cuarta Transformación, es algo que actualmente no logran superar, derivado de la penumbra política en la que han caído, sin un respaldo popular, sin un proyecto o propuestas que ofrecer, se encuentran en la deriva de la desaparición electoral.
Este es el motivo por el que la derecha ha comenzado a radicalizarse, o pareciera que sus posturas han dejado de ser "políticamente correctas", donde incluso han regresado a sus profundas raíces ortodoxas, tal como lo hizo acción nacional el año pasado y lanzaron esa vieja consigna fascista de "Patria, familia y libertad", que lejos de ser recibido como un lema medianamente conservador para el pueblo mexicano, exhibe la ausencia de un proyecto de identidad del país o, sino que se suma y copia la estrategia internacional de lo más recalcitrante del fascismo.
Gran parte del contenido de la ultra derecha basan sus doctrinas en dogmas y prejuicios muy arraigados, lamentablemente en temores colectivos que se alimentan de mentiras y una narrativa muy agresiva qué siembra como resultado el odio, y como todos sabemos este sentimiento poco o nada tiene de razonamiento.
Es por esto que ante la carencia de una propuesta política sería o medianamente adecuada para el México actual y la decadencia de viejo orden internacional, los ataques que intentan dañar a la 4T, han caído en aberraciones como desear la muerte de quien ellos consideran les afecta en sus intereses, tal fue el caso la semana pasada cuando un acérrimo enemigo de la transformación y quien por cierto ha dedicado su tiempo en últimos años en injuriar nuestro movimiento y que recientemente lanzó un libro como parte de la campaña de desprestigio, y de este mismo personaje salió la noticia falsa y maliciosa de que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador había terminado hospitalizado a causa de una afectación cardíaca.
Aquí lo interesante fue como esta mentira fue replicada sin pudor alguno por medios nacionales y locales, no se diga de los opositores en las filas políticas, y que dejó ver la frustración que los aqueja, porque este rumor malsano se convirtió en noticia para gozo de los odiadores de la 4T, ni hablar de la virulencia que se dio en algunas plataformas de redes sociales, donde no hay filtro alguno, como ya lo hemos padecido en otros momentos y la red se convierte en un hervidero de calumnias, difamaciones y ataques sin remordimiento alguno sobre cualquier tema, pero que en el terreno político la derecha obtiene una ventaja debido al carácter mismo de las redes, la manipulación del mensaje a través de cuentas falsas, troles y bots, influencers que lucra con su alcance y los mismos dueños de estas plataformas.
Es necesario analizar un poco los motivos que llevan a que una mentira de este tipo, de mala entraña, sea utilizada como una “herramienta” de comunicación para con la derecha política, se trata de un sentimiento de venganza que ellos creen que podría ser de algún tipo de utilidad o beneficio político, o será que será únicamente la “satisfacción” de que esto fuera una realidad, tal vez ellos creen que si esto fuera verdad, la cuarta transformación podría detenerse, o que por algún milagro el pueblo se volcaría a las urnas para entregar su sufragio por aquellos que tanto daño hicieron, cosa de ellos.
Lo que sí es verdad, es que nuestro movimiento, a diferencia de ellos, es que no engendramos rencores ni venganzas, no podemos permitir desgastar tiempo y recursos en este tipo de “campañas negras”, el desprestigio de la oposición es latente en la masa, además de que seguimos avanzando en materia social, económica y cultural, están naciendo generaciones de mexicanas y mexicanos que son orgullosos de nuestro país y que no entregaremos nuestra soberanía a intereses ajenos, en que sigamos trabajando por el bien de todos y primero los pobres, para seguir sacando de la pobreza a más mexicanos, y que esta transformación no se detiene porque ahora somos todos.
