Chihuahua ha logrado avances en cobertura educativa y atracción de inversión durante las últimas décadas; sin embargo, enfrenta el reto de traducir ese crecimiento en mayor productividad, de acuerdo con el diagnóstico “El Talento como Motor de Desarrollo: Diagnóstico de Brechas de Habilidades en Chihuahua”.
El mismo fue elaborado por la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tec de Monterrey, con un enfoque analítico de Ciudad Juárez.
Desde mi perspectiva puedo destacar la transparencia del documento, ya que no se nos presentan letras alegres, sino un diagnóstico real, que debemos convertir en un área de oportunidades.
La gobernadora Maru Campos ha impulsado este concepto, por ejemplo en Conalep impulsamos la ciencia de Datos e Inteligencia Artificial.
Hemos reforzado su promoción para asegurar la matrícula y acercar al alumnado a tecnologías actualmente utilizadas por la industria, fortaleciendo su perfil profesional, además de fortalecer el dominio del idioma inglés
Al contextualizar el documento en mención se señala que, aunque el estado incrementó su escolaridad promedio de 8.3 a 10.3 años entre 2000 y 2023, este avance no se ha reflejado en el dinamismo del PIB per cápita.
Al ajustar por calidad de aprendizaje, esos años equivalen a 8.1 años de aprendizaje real.
El estudio halló que entre el 50% y el 70% del alumnado de nivel medio superior no alcanza niveles básicos de dominio en matemáticas, lo que representa una limitante para el desarrollo de habilidades técnicas.
El estudio también advierte que el mercado laboral absorbe a personas con mayor escolaridad, pero mayoritariamente en funciones intermedias: solo el 15% de quienes tienen educación superior accede a ocupaciones de alta calificación, mientras que el 66% se ubica en puestos de calificación media.
En cuanto a la trayectoria educativa, se identifica una reducción importante en la continuidad escolar. De cada 100 estudiantes que ingresan a secundaria, solo 26 concluyen la educación media superior.
Asimismo, el diagnóstico señala que las habilidades socioemocionales representan una de las principales brechas. El 34% de los empleadores identifica estos déficits como la principal barrera para la contratación, por encima de las competencias técnicas.
El documento también expone que en el estado existen más de 35 iniciativas de desarrollo de habilidades; no obstante, operan sin un sistema articulado que permita coordinar esfuerzos entre los distintos actores.
A nivel demográfico, se proyecta que la población en edad de trabajar disminuirá del 67% en 2025 al 60% en 2050, lo que incrementa la relevancia de mejorar la productividad a partir del desarrollo de habilidades.
Finalmente, el estudio advierte que Chihuahua se encuentra ante una oportunidad vinculada al nearshoring, donde empresas globales buscan instalarse en la región, pero cuya permanencia dependerá de la disponibilidad de talento técnico y especializado.
“El problema no es que los jóvenes no quieran estudiar o trabajar; es que el sistema les queda corto frente a lo que el entorno exige”, señala el documento.
Vamos a trabajar no viendo el estudio como un lastre sino un indicador de áreas de oportunidad estratégicas para las y los chihuahuenses.
