"Ser pueblo, hacer pueblo
y estar con el pueblo"
— Lucio Cabañas

La historia de la tenencia de la tierra en México, desde la época precolombina, ha tenido un profundo contenido social y político, así como conflictos que han generado debates con resultados loables. No es un tema exclusivo de los campesinos, sino de todo el pueblo. Por nuestras venas, junto con la sangre, circula la historia de México.

No olvidemos que, cuando menos, el sesenta por ciento de la tierra está en manos de campesinos que han sobrevivido a múltiples conflictos; sin embargo, una gran mayoría vive en la miseria y en el olvido del gobierno. Aunque se les quiera incluir en la llamada 4T, en realidad no existen para ellos. La venta de café, chocolate, azúcar y otros productos no es suficiente para amainar el hambre. Esto no resolverá la pobreza en los ejidos y comunidades. Es una maniobra que resulta una burla, mientras el llamado “pueblo bueno” permanece arrinconado con las tarjetas del Bienestar.

Cuando inició la etapa de construcción del país después de la Revolución Mexicana, los grupos de poder —generales, campesinos, trabajadores, empresarios y otros— continuaron con revueltas para controlar las instituciones y ejercer el gobierno. Esto derivó en la muerte de caudillos que combatieron a Porfirio Díaz y posteriormente a Huerta, como Francisco I. Madero, Pino Suárez, Francisco Villa, Emiliano Zapata, Álvaro Obregón y Venustiano Carranza, entre otros.

Siendo presidente Plutarco Elías Calles, y con el propósito de atenuar los conflictos que persistían en México, se formó el Partido Nacional Revolucionario el 4 de marzo de 1929, tras el asesinato de Álvaro Obregón. Su objetivo fue transitar de un régimen de caudillos a uno de instituciones, unificando a las facciones revolucionarias. Posteriormente evolucionó al Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938 y finalmente al PRI en 1946.

Se buscaba consolidar el poder y unificar a los distintos grupos políticos y militares regionales, logrando con ello cierta atención al sector campesino, a pesar de la persistente pobreza en el país.

Posteriormente surgieron guerrillas campesinas y urbanas, a las cuales los gobiernos del PRI respondieron con extrema violencia, no solo contra estos grupos vulnerables, sino también contra estudiantes en todo el país. Así emergieron partidos y organizaciones de izquierda: comunistas, anarquistas y otras corrientes, incluso dentro del propio PRI.

El Partido Acción Nacional (PAN) fue fundado el 16 de septiembre de 1939 en la Ciudad de México por una coalición de intelectuales, profesionales, católicos y exrevolucionarios que buscaban una alternativa democrática al partido oficial. Representaban una corriente de derecha con voz importante en el país.

Entre los partidos de izquierda destacan: el Partido Comunista Mexicano, el Partido Popular Socialista, el Partido Socialista Unificado de México, el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo —del cual se ha señalado que fue impulsado por Carlos Salinas de Gortari y su hermano Raúl—, el Partido Mexicano Socialista y, actualmente, Morena, conformado en parte por exmiembros del PRI y un sector del PAN.

En este punto me detengo. Lucio Cabañas y el Partido del Pueblo, junto con guerrilleros, campesinos y estudiantes, buscaron cambios para el país, al lado de líderes que dieron su vida por la libertad del pueblo. El PRI y grupos empresariales de derecha los exterminaron. Hasta la fecha, esta historia negra de México no ha terminado.

Esta breve revisión histórica tiene el propósito de señalar que, a pesar de las diferencias entre organizaciones políticas y de algunos logros en el campo mexicano, los ejidatarios continúan en la pobreza, situación que se ha acentuado en el actual gobierno de Morena, que los mantiene en el olvido. Los campesinos no viven de la venta de café, chocolate y otros productos.

Esta gran historia de nuestro país aportó instituciones fuertes y logró un reparto de tierras, aunque con conflictos graves que persisten hasta hoy.

Deseo señalar también los conflictos generados en el estado de Chihuahua en las dependencias del sector agrario, integradas por las delegaciones federales de SEDATU (antes Reforma Agraria), el Registro Agrario Nacional y la Procuraduría Agraria —en proceso de debilitamiento—, derivados de la falta de atención de los Poderes de la Unión. En Chihuahua, los titulares de estas instituciones carecen de formación e identidad institucional; desconocen sus funciones y muestran una preocupante falta de responsabilidad política y social frente a los campesinos.

Conflictos operativos:

El Registro Agrario Nacional, encargado de registrar todos los actos relacionados con la tenencia de la tierra, presenta una operación alarmante. En primer lugar, por la falta de pago de la renta de sus oficinas: el propietario les dio tres meses para desalojar, plazo que ya venció. Desde oficinas centrales en la Ciudad de México les indican “buscar un lugar donde no les cobren”. Además, no cuentan con sistema para el registro de actos, pues “se cayó el sistema”. Antes de negociar la prórroga, el dueño les cortó la luz y el agua.

En el caso de la Procuraduría Agraria, tampoco cuentan con oficinas, ya que fueron desalojados por falta de pago. Parte del personal fue reubicado en oficinas de SEDATU; otros en instalaciones del Tribunal Unitario Agrario, y algunos más trabajan en “office rooms”.

Las dependencias mencionadas, incluyendo el Tribunal Agrario, carecen de insumos materiales y recursos económicos para su desempeño. Desde la Ciudad de México se les instruye no acudir a zonas donde exista presencia de delincuencia organizada. Es decir, ni siquiera pueden operar en colonias como Villa, en la ciudad de Chihuahua.

Esta situación es resultado del desmantelamiento del sector agrario iniciado en gobiernos panistas y que continúa hasta la fecha. Es una realidad.

Finalmente, un grupo de litigantes de la vieja guardia —algunos formados desde las reformas al artículo 27 en 1992—, junto con exfuncionarios de estas dependencias, conformaron el Colegio de Abogados Agraristas con el propósito de defender a los campesinos frente a las instituciones, señalar las necesidades del campo y brindar atención integral a los justiciables.

Los miembros de este histórico colegio no tienen precedentes en México, pues está integrado por abogados reconocidos a nivel nacional.

Salud y larga vida.

Profesor por oposición de la Facultad de Derecho de la UACH

X: Profesor_F
Instagram: profesorf