-En un mismo costal con narco gobernadores
-Apuesta de Rafa por un PAN al 100 por ciento -Pérez Cuéllar en la mega grilla chilangaMientras el crimen avanza en los territorios de Guadalupe y Calvo, Guachochi, Aldama, Ojinaga, Gran Morelos, San Lorenzo, Nonoava, entre otros con gobiernos locales de cualquier color, de la misma forma que están muchos estados más del país, los legisladores ya le agarraron gusto a eso de los narcotopones.
Después de un buen puente recreativo que se tomaron, ayer regresaron bravos a las sesiones del Congreso del Estado para, por tercera semana consecutiva, caer en el falso debate entre la traición a la patria y el narcogobierno, acusaciones que parecen olvidar el pacto Estado-Federación para no politizar los asuntos de seguridad. La diputada morenista Magdalena Rentería programó la presentación de una propuesta de punto de acuerdo para llamar a comparecer al encargado de la Fiscalía, Francisco Sáenz Soto y a la gobernadora Maru Campos, para hacer más grande el circo. El pretexto era el de que rindieran un informe detallado sobre el narcolaboratorio de Morelos desmantelado, tras lo cual pasó lo que ya todo el mundo conoce. Previamente, el coordinador de los diputados de Morena, Cuauhtémoc Estrada, retomó el tema, pero ahora con el señalamiento de que alguien de la Fiscalía dio el pitazo a los dueños del narcolaboratorio, no nada más metió subrepticiamente a los agentes de Estados Unidos que participaron en el operativo. Ahí comenzó el espectáculo entre gracioso y deprimente, en medio del gran contrasentido nacional que para el morenismo representa la ausencia del senador sinaloense acusado de narco por la Agencia Antidrogas norteamericana (DEA), Enrique Inzunza, quien no acudió a sus labores y se escondió en Badiraguato. El señor faltó con el pretexto de que no quería prestarse al circo que harían los legisladores en la Comisión Permanente, a la que sí acudiría con la frente en alto, según lo dijo él mismo antes de rajarse. Bueno, pues a los de Morena en Chihuahua no les llegó ese mensaje de montaje de espectáculos. De ahí se engancharon los diputados del PAN, coordinados por Alfredo Chávez y apoyados por juventudes azules que casualmente llegaron a llenar la sesión. De “morenarcos” no los bajaron, para variar. Así avanzó la discusión política de dos temas altamente sensibles: la soberanía nacional y la narcopolítica, que deberían analizarse lejos de los matices sesgados y maniqueos que se han empeñado en ponerles los actores secundarios de la trama que mantiene en vilo al país. Mientras los diputados siguen con el deporte de exhibir sus pobrezas y reducir su trabajo a sostener lonas tipo narcomantas en la tribuna la narcosoberanía avanza por grandes extensiones del país y del estado. Ahí sí nomás no le entran.***
Mientras tanto, sigue el análisis nacional sobre el mismo tema.
No es Rubén Rocha Moya el único gobernador morenista manchado con acusaciones en la llamada lista de Marco Rubio que involucra, entre otros, a Marina del Pilar Ávila (Baja California), Américo Villarreal (Tamaulipas), Alfonso Durazo (Sonora), Alfredo Ramírez Bedolla (Michoacán), Layda Sansores (Campeche) y Miguel Ángel Navarro (Nayarit). El caso más crítico es el de Rubén Rocha Moya, porque el Departamento de Justicia norteamericano presentó cargos penales en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de "Los Chapitos", en tráfico de drogas y armas. Marina del Pilar Ávila y su marido sufrieron la revocación de la visa por presuntos vínculos que EU está investigando, situación que provocó el divorcio. Américo Villarreal fue señalado por presuntamente recibir financiamiento de grupos criminales para su campaña. Alfonso Durazo, Alfredo Ramírez Bedolla y Layda Sansores figuran como objetivos destacados en los informes de inteligencia estadounidense por la operación de cárteles en sus entidades. Además, hay otras figuras relevantes de Morena señaladas, no por dicha lista, sino por diversos escándalos, como Adán Augusto López (senador), Mario Delgado (secretario de Educación), Manuel Bartlett, y Evelyn Salgado Macedonio (Guerrero). La Barredora y otros escándalos los persiguen, por ello, de tomarse al pie de la letra la manifestación de ayer en el Congreso por parte de la diputación morenista, quedaría el país con menos de la mitad de los gobernadores guindas y sin muchos funcionarios -y exfuncionarios-. El señalamiento aquí a Maru es por la coordinación con una agencia norteamericana para combatir el narco. La diferencia es abismal entre uno y otros casos, por más que la quieran meter en el mismo costal.***
Una lectura fundamental entre los panistas, la de dejar de lado las alianzas con otros partidos y fortalecer los perfiles albiazules, fue la que surgió de una entrevista banquetera con diversos medios de comunicación del secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Rafael Loera.
El también aspirante a la candidatura del PAN para la Presidencia Municipal dijo que hay condiciones y perfiles “para lograr un gabinete 100 por ciento panista”, cuando fue abordado para conocer su visión personal del proceso electoral que prácticamente ya está en marcha. “Durante muchos años no fuimos gobierno, es normal que no hubiera tantos perfiles formados en el servicio público y se tuviera que echar mano de otros lados, pero vamos a cumplir 11 años y en este momento creo que ya existen los perfiles panistas 100 por ciento calificados para ocupar las titularidades de las dependencias”, declaró el funcionario estatal. De inmediato, las reacciones de los panistas fueron a favor. Pero, sobre todo, interpretadas como una postura política para hacer a un ladito al PRI y a otros partidos, a fin de fortalecer otro tipo de alianzas, de entrada con los propios panistas y con los grupos sociales. En tanto, en las dirigencias de los partidos sigue en ascenso la corriente de recurrir a las coaliciones de facto más que a las formales, por el rechazo que generan entre sus propias militancias, a pesar de la evidente utilidad matemática de las mismas.***
El domingo anduvo el alcalde juarense, Cruz Pérez Cuéllar, en la Ciudad de México con motivo del Congreso Nacional de Morena, como es ya conocido públicamente.
Obviamente no iba a desaprovechar su estancia, y se quedó en tierras chilangas hasta ayer, placeándose por diversas oficinas de interés. Lo mismo estuvo con Miguel Torruco Garza, subsecretario en prevención del delito de la Secretaría de Seguridad que encabeza Omar García Harfuch, con quien fueron reforzados vínculos de comunicación y coordinación y ya se habla de firmar un convenio sobre el Centro de Atención México Imparable. En dicho programa se habla de instalar 100 centros para la atención integral de jóvenes, con servicios de deporte, cultura y salud mental, la intención es traer algunos para la frontera y el resto de la entidad, incluida la capital. Como parte de esta estrategia, vinculada con secretaría de Turismo y la Comisión Nacional del Deporte, el siete de junio tendrá lugar en Barrancas del Cobre el evento Raíces del Aire, que forma parte de la misma estrategia federal. Estuvo también Cruz con el delegado de la Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, alcaldía con la cual Juárez guarda similitud en cuanto a sus prioridades, seguridad, gestión del empleo y agua potable. La cereza en el pastel fue la reunión con funcionarios de la Secretaría de comunicaciones y Transportes, y Ferromex, para destrabar el puente elevado en las avenidas Francisco Villa y Vicente Guerrero, aquel que por intrigas guindas fue suspendido. Pues ya está en pláticas para retomarlo y construirlo.***
El intento de llevar a la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum el tema de la supuesta falta de coordinación del alcalde Marco Bonilla con la Federación en materia de seguridad, no cuajó... La acusación era clara: que el acuerdo de colaboración con la Policía de Nueva York se habría hecho al margen de las autoridades federales.
La respuesta fue simple: evidencia. Fotografías, presencia institucional y participación de actores que difícilmente encajan en la narrativa del “acuerdo por la libre”. Ahí estaban autoridades de Relaciones Exteriores, el cónsul de México en Nueva York e incluso América Mayagoitia, entonces regidora de Morena. Es decir, no era un esfuerzo aislado ni improvisado. El problema de apostar al escándalo sin verificar es que se corre el riesgo de exhibirse. Y eso fue lo que ocurrió. En lugar de golpear, la narrativa se revirtió. La intentona de generar ruido fue orquestado por los personajes que se han exhibido en varias ocasiones como medios de comunicación pero que sus vínculos con gente de Morena los desmienten y dejan en claro sus intenciones de golpeteo. Y es que hasta ellos mismos se identifican y evidencian, pues el supuesto ciudadano Javier Torres, que frecuentemente utiliza sus redes para colgar videos en contra de la gobernadora y el alcalde, subió una fotografía con el reportero que habría hecho los cuestionamientos a la presidenta Sheinbaum.




