En México, el pasado 4 de mayo se publicó el decreto para la autorización inmediata de inversiones, presentado como una medida para agilizar proyectos estratégicos y reducir tiempos burocráticos en sectores prioritarios para el desarrollo económico.
Entre los argumentos oficiales destacaron la necesidad de acelerar infraestructura, atraer capital y fortalecer la competitividad del país. En materia ambiental, las autoridades señalaron que la simplificación administrativa podría facilitar inversiones en energías limpias, manejo de residuos y proyectos vinculados con la Economía Circular. Sin embargo, organizaciones ambientales y especialistas advirtieron que una autorización acelerada podría reducir tiempos de evaluación ambiental y limitar la supervisión técnica sobre algunos proyectos. Entre las principales preocupaciones se encuentran posibles afectaciones a ecosistemas, recursos hídricos y comunidades cercanas a zonas industriales o energéticas. Quienes estamos involucrados en temas ambientales y de circularidad vemos necesario que se clarifique la información relacionada con consumo de energía, agua, generación de residuos y emisiones en estas nuevas inversiones. ¿Y que hay de las MIAs Manifestaciones de Impacto Ambiental?, que son instrumentos técnicos y legales utilizados en México para evaluar los posibles efectos que una obra o proyecto puede generar en el medio ambiente.Estos estudios son presentados ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) antes de autorizar proyectos como:
• carreteras, • minas, • gasoductos, • parques industriales, • desarrollos inmobiliarios, • plantas energéticas. Las MIAs analizan aspectos como: • impacto en flora y fauna, • uso de agua, • emisiones, • residuos, • afectaciones al suelo, • riesgos ambientales, • medidas de mitigación. El llamado es a que los proyectos no sean evaluados únicamente por el monto de inversión, sino también por su integración operativa, territorial y ambiental. Coincido en que se trata de un tema que requiere atención y vigilancia sobre su implementación. Al mismo tiempo, será importante impulsar proyectos con verdadera responsabilidad ambiental y social, especialmente ante el crecimiento del nearshoring y la presión que ya comienza a observarse sobre la red eléctrica, la disponibilidad de agua y la gestión de residuos. El propio decreto contempla que, además del monto de inversión, las empresas presenten información relacionada con recursos como agua, energía, residuos y proveeduría. Por ello, el debate merece analizarse con mayor profundidad, ya que existen múltiples matices entre el impulso económico y la sostenibilidad ambiental. El programa ha ofrecido que el monto para autorizar será igual o superior a 2 mil millones de pesos en los sectores estratégicos: infraestructura tecnológica, centros de datos, textil y confección, semiconductores y microelectrónica, automotriz y autopartes, dispositivos médicos, farmacéutica y biofarmacéutica, aeroespacial, energética, química, y otros que determine el Comité de Inversiones.
