Si estás en la secundaria, en el bachilleres, incluso en la Uni, seguramente la palabra "filosofía" te suene a algo aburrido, viejo, en desuso, a un montón de textos antiguos escritos por señores con barbas largas que, a decir de algunos, hablaban de cosas que nada tienen que ver con tu vida diaria.
¿Qué crees?, existe un libro, entre muchos, que te cambia por completo ese posible prejuicio, se llama “Filosofía del Hombre", escrito por el filósofo francés Roger Verneaux. Aunque se publicó hace algunos años ya, sus páginas y contenido esconden preguntas y respuestas que dan luz a nuestra realidad actual. En el libro, Verneaux explica de forma sencilla qué significa pensar al hombre, qué es la vida, cómo funcionan el conocimiento y el apetito, qué distingue al animal del ser humano y porqué razonamos y elegimos. Como buen profesor, va desmenuzando ideas paso a paso, lo que facilita mucho seguir temas que suelen parecer difíciles a primera vista. Algo valioso del libro es su sentido de la realidad humana, no presenta al ser humano como una máquina ni como una idea flotante, como algo indescriptible, engorroso de entender, sino como un compuesto vivo, con cuerpo, alma, inteligencia y voluntad. Para ello empieza desde la base más lógica: la vida. Nos recuerda que, a diferencia de una roca o de una máquina, los seres vivos tenemos una fuerza interior, un principio vital que nos mueve. El autor nos describe la vida de una forma muy visual y organizada: la vida vegetativa (como las plantas, que crecen y se nutren), la vida sensible (como los animales, que sienten, experimentan pasiones y se mueven por instinto) y, finalmente, finalmente, como parte más importante, la vida racional, que nos pertenece exclusivamente a nosotros, los seres humanos. Explica que los seres humanos compartimos con los animales los "sentidos externos" (vista, oído, gusto...) y los "sentidos internos" (como la imaginación y la memoria). Tu perro o gato recuerda perfectamente dónde guardas sus galletas, huesos o croquetas, y se alegra al verte como lo habrás observado, claro que sí. Pero los humanos somos los únicos que poseemos la inteligencia. El hecho de ser inteligentes, es decir racionales, es importantísimo, porque mientras la llamada Inteligencia Artificial puede procesar millones de datos por segundo y redactar un texto, solo el ser humano es capaz de captar la esencia real de las cosas. ¡sí! solo tú puedes comprender el significado profundo de la justicia, el amor o el sufrimiento, y preguntarte el "porqué" y el "para qué" de tu propia existencia. La inteligencia humana no se limita a almacenar información, sino que tiene la capacidad única de abstraer, formular ideas o conceptos verdaderos, hacer juicios críticos y razonar. El libro aborda el estudio de la voluntad y la libertad de una forma que te pone a pensar ¡cañón!. En una sociedad que nos dice constantemente qué comprar, qué música escuchar, qué ropa usar y cómo debemos lucir para encajar en el grupo, incluso ¡cómo pensar y cómo hablar!, Verneaux nos da una bofetada de realidad filosófica al definirnos como personas. Ser persona significa que no eres "un robot programable". Eres un individuo único, dotado de una naturaleza racional que te da una dignidad inquebrantable. La verdadera libertad está fundada en la razón. El ser humano "actúa por sí mismo" porque tiene el dominio de sus propios actos. Esto quiere decir que eres el dueño absoluto de tus decisiones. No estás obligado a seguir la corriente o a donde van los demás. Tienes la capacidad de detenerte, reflexionar y elegir tu propio camino basándote en lo que es bueno y verdadero. El libro no es un auténtico manual de instrucciones para entender cómo funciona tu mente, tus sentimientos y tu libertad. Te invita a apagar un momento el ruido de las pantallas y descubrir que tu mente está hecha para la verdad y tu voluntad para el bien. ¡No te conformes con vivir en modo automático o borrego!
