“El pueblo no necesita que su gobierno se queje y culpe a su antecesor. Fue elegido para mejorar la situación, para dar soluciones”. Eva Perón
México en caída libre, atado al arnés del bungee morenista, el país se precipita al despeñadero. Prometieron salvar al país de su histórica condena, por desgracia, la cuerda de la ‘transformación’ no amortiguó la caída y nos dejó suspendidos en el vacío, colgados en el abismo de la desesperanza. A los graves problemas estructurales de violencia, pobreza, narcotráfico, desempleo, corrupción e impunidad, hoy se suma el deterioro de nuestra imagen económica internacional. La inseguridad jurídica y la falta de confianza empresarial han generado incertidumbre, que frena por completo el desarrollo del país.
Moody’s Ratings, agencia calificadora de reconocimiento mundial, redujo la calificación crediticia de México de Baa2 a Baa3, dejando al país a un solo escalón de perder el llamado grado de inversión y entrar en la categoría conocida como “bono basura” o deuda especulativa. Standard & Poor's, otra de las tres grandes calificacadoras de riesgo a nivel mundial, coincide con Moody’s Ratings en que el debilitamiento de la flexibilidad fiscal, la incertidumbre institucional y la pesada carga de la deuda de Pemex y CFE limitan severamente la capacidad de maniobra del Estado. Aunado a esto, la fragilidad del mercado laboral, el incremento del desempleo, el aumento de la deuda gubernamental y la crisis de inseguridad amenazan con hundir a la economía mexicana en una recesión sin precedentes. Esta situación se agrava ante la persistencia del gobierno federal por encubrir la corrupción y la complicidad de actores políticos con el crimen organizado, una postura que pone en riesgo las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (T-MEC). Según expertos, las grandes agencias ya encendieron las alarmas: S&P ajustó la perspectiva de México a negativa y Moody's recortó la calificación a Baa3. Para que el país caiga en 'deuda basura' falta un escalón más; esto ocurrirá si no se contiene el déficit fiscal, no se reduce la pesada carga de apoyo financiero a Pemex y no mejora el bajo crecimiento económico. En términos prácticos, una rebaja crediticia significa que los inversionistas consideran más riesgoso prestar dinero al país. Esto puede provocar: tasas de interés más altas para México, créditos más caros para empresas y ciudadanos, menor llegada de inversiones, presión sobre el peso mexicano y riesgo de salida de capitales extranjeros. Además, algunos fondos internacionales solo pueden invertir en países con grado de inversión, por lo que una nueva rebaja podría generar ventas masivas de bonos mexicanos. Uno de los factores centrales detrás de la decisión de Moody’s es la situación financiera de PEMEX, considerada una de las petroleras más endeudadas del mundo. La calificadora estimó que el gobierno mexicano otorgó apoyos a Pemex por alrededor de 35 mil millones de dólares durante 2025, equivalentes a cerca de 1.9% del Producto Interno Bruto (PIB). Para 2026 ya se contemplan otros 14 mil millones de dólares en respaldo financiero. La baja en la calificación a un nivel de Baa3 y la perspectiva negativa de S&P tienen repercusiones directas en la economía doméstica, principalmente a través del encarecimiento del crédito y el freno a la inversión. Por ejemplo, en créditos hipotecarios y automotrices: Las tasas de interés para adquirir bienes raíces o un auto nuevo tienden a mantenerse elevadas o encarecerse para mitigar el riesgo inflacionario y crediticio; en préstamos personales y de nómina: Suelen tener condiciones más restrictivas y mayores Costos Anuales Totales (CAT); Volatilidad del peso, un peso más débil encarece la importación de alimentos, tecnología y bienes de consumo básico, impulsando la inflación doméstica; menor crecimiento y menos oportunidades de empleo, las agencias calificadoras proyectan un crecimiento económico moderado para el país, por debajo del 2% anual. Un menor dinamismo económico se traduce en un mercado laboral más cauteloso, limitando la creación de empleos formales, la mejora en los salarios reales y las oportunidades de crecimiento para pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Pobre México, al borde de la recesión. Con la caída de la inversión y una economía debilitada, el entorno genera gran incertidumbre y menor dinamismo productivo. Sin embargo, el partido en el poder parece más preocupado por moldear una nueva reforma electoral a modo, buscando asegurar su hegemonía y encubrir a quienes se empeñan en dañar al país. Sumemos Voces.
