Ciudad de México.- "Mi marido es muy raro en la cama -le comentó Terebinta, joven esposa, a Saginela, su mejor amiga-. En el curso del acto le papalotean las oreja. Quiero decir que se le mueven como las alas de una mariposa". (En náhutl papalotl es mariposa. "¡Mira! -exclamó la mejor amiga-. ¡Yo pensé que era mi imaginación!". "Anoche tuve un sueño -le contó don Martiriano a su mujer, doña Jodoncia-. Soñé que un hombre joven, guapo y musculoso iba a hacerte el amor. Me armé de todas mis fuerzas, le propiné golpes al tipo y así logré salvarte de su lujuria, su impudicia, su concupiscencia y su rijosidad". Dijo doña Jodoncia: "¡Idiota entrometido!". Fácil será culpar a un solo hombre del desastre que priva en el Seguro Social. Quien tal haga será culpable él mismo de injusticia. Zoé Robledo no es directamente responsable de las carencias que hacen de ese instituto una entidad no sólo inútil, sino aun peligrosa para los asegurados. Estoy seguro de que él también sufre y se desvela, igual que el resto de los trabajadores, por el estado de cosas en la red de clínicas y hospitalario a su cargo. También él es víctima de la situación. Toda la responsabilidad recae en la nefasta 4T y en su nefasto cacique. Andrés Manuel López Obrador, quien arrasó con el sistema de salud que atendía a los mexicanos, y provocó por su arrogancia y su soberbia -y por la corrupción de sus allegados el desbasto de medicamentos que trajo consigo la muerte de numerosos niños e incontables adultos. En un país de leyes AMLO habría sido procesado por el delito de homicidio culposo. Pesen esas muertes sobre su conciencia, lo mismo que los cientos de miles de fallecimientos causados por la epidemia de Covid, a la que su gobierno hizo frente en modo estúpido e irresponsable. Sólo hay una manera de resolver los problemas tanto sanitarios como laborales que afronta el Seguro Social: inyectarle dinero para que pueda hacer frente a sus carencias y a las demandas salariales de sus trabajadores. Lo demás -investigar, dialogar, tomar medidas- será pura demagogia que no hará sino alargar el conflicto y agravarlo. Por desgracia, parece ser que las arcas del Segundo Piso están vacías por las cuantiosas erogaciones que requiere el pago de las dádivas establecidas por el Jefe Máximo y el costoso mantenimiento de sus inútiles obras y sus insuficientes empresas. Con AMLO le llegó a México una de sus horas más oscuras. Es culpable de muchos de los males que sufre ahora este país. Cien libros no le bastarán para justificarse. Tarde o temprano la Historia emitirá su veredicto sobre López Obrador, y ese veredicto será de culpabilidad. Doña Panoplia, dama de buena sociedad, le comentó a su amiga Gules: "Mi marido no se lleva bien con la mucama de la casa. Con mucha pena voy a tener que pedirle que se vaya". Gules se condolió: "¡Pobre muchacha!". "No -aclaró doña Panoplia-. Tendré que pedirle que se vaya a mi marido". Hablaré del problema sexual llamado eyaculación prematura, y lo haré en forma rápida. Según los sexólogos un alto porcentaje de varones sufre ese problema. (Más bien lo sufren sus parejas). Esta anotación, que tarda menos de 2 minutos en leerse -tiempo de duración del acto en el 75 por ciento de los hombres-, me sirve de proemio para hablar de la vez en que hubo una Convención Nacional de Eyaculadores Prematuros. Un sujeto llegó a la puerta del recinto donde se llevaría a cabo la reunión. El portero le preguntó qué andaba haciendo. Respondió el individuo: "Vengo a la Convención Nacional de Eyaculación Prematura". Le informó el hombre: "Es mañana". "¡Joder! -exclamó el tipo. ¡Otra vez me vine antes!". FIN.

MIRADOR

Por Armando FUENTES AGUIRRE.

El viajero llega a Ávila, en España, y contempla las altas murallas que en otro tiempo sirvieron de defensa a la hermosa ciudad.

Hay en el ámbito memorias de Santa Teresa, mujer al mismo tiempo santa y fuerte. Se dio a las cosas del cielo sin apartarse de las cosas de la tierra. "También entre pucheros anda el Señor", dijo una vez en la cocina del convento.

Quizá el viajero hace fuerza a la gramática, pero piensa que Santa Teresa de Ávila fue caballera andante de Dios. Fue fundadora de moradas donde después de siglos está presente su obra. Tiene la misma eternidad de las murallas del solar que va en su nombre.

El viajero piensa que la fe tiene la misma reciedumbre de la piedra. Al pie de la muralla mira caer la tarde, y un soplo de eternidad le agita el alma.

¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

Por AFA.

". Debemos cuidar el agua.".

Al leer la nota esa

dijo un tipo firmemente:

"Cuídela toda la gente.

Sirve para hacer cerveza".