“No hemos estado cruzados de brazos. Llevamos dos años trabajando para mejorar el sistema de salud”
Claudia Sheinbaum, 13.10.2026
Ciudad de México .-La presidenta Sheinbaum minimizó este 14 de octubre a los trabajadores que participaron en las protestas contra el IMSS y su Sindicato Nacional de Trabajadores (SNTSS). Puso un video en la mañanera "para ver el tamaño de las marchas" y se quejó de que los partidos políticos, las organizaciones de derecha y "la botiza" aprovecharon las protestas para cuestionar al gobierno.
La verdad es que los trabajadores les respondieron con una verdadera botiza en la consulta del miércoles al secretario general, Rafael Olivos, y al director general del IMSS, Zoé Robledo, que defendían la propuesta de un aumento de 2.9 por ciento al sueldo y 3.9 por ciento a prestaciones.
Los problemas del IMSS, sin embargo, van mucho más allá de un simple aumento salarial. Nadie conoce mejor la precarización del IMSS que sus trabajadores. Estos acompañan a los pacientes desesperados ante la falta de medicamentos o de citas oportunas. Cuando los políticos declaran que hay un abastecimiento de 97 por ciento de medicinas, ellos saben que es falso. Quizá el gobierno esté comprando el 97 por ciento, aunque lo dudo, pero el expresidente López Obrador destruyó el sistema de distribución y los medicamentos no llegan a sus puntos de destino. La Megafarmacia, ciertamente, no ha ayudado.
Ayer el director del IMSS, Zoé Robledo -¡que primero agradeció al expresidente López Obrador el haber hecho posible la democracia sindical!--, dijo en un video que establecerá una "mesa de trabajo" con el sindicato para ver opciones tras el rechazo del aumento ofrecido por el instituto. De igual manera ha empezado una consulta "píso por piso" con los trabajadores para conocer sus problemas y preparar, por instrucciones de la presidenta, un plan de acción para atender las demandas "legítimas". Entiendo que López Obrador nombró a Robledo director general del IMSS en mayo de 2019 sin que tuviera ninguna experiencia previa en el tema, pero lleva ya ocho años en el cargo y sorprende que ahora quiera empezar a conocer la institución.
Para resolver un problema el primer paso es reconocer su existencia, pero las declaraciones del director Robledo y de la presidenta Sheinbaum sugieren que no están enterados de las vicisitudes que enfrentan los derechohabientes y los trabajadores. Los informes del IMSS son siempre triunfalistas; presumen que sus finanzas son sanas o que han incorporado a cientos de miles de trabajadores de plataformas digitales. La presidenta ha anunciado, incluso, que a partir de 2027 los no derechohabientes podrán usar sus servicios sin pagar cuotas, sin entender al parecer que esto multiplicará la actual saturación.
Los patrones se quejan de que tienen que pagar cuotas sin que el IMSS dé atención a los trabajadores, los cuales se ven obligados a acudir a los consultorios de las farmacias privadas cuando se enferman. El Doctor Simi es hoy el médico de primera instancia para millones, aunque tengan IMSS. El registro patronal, mientras tanto, muestra una inquietante caída. En diciembre de 2024 había 1,054,947; en septiembre de 2026, 1,008,760. En 22 meses se perdieron 46,187, 4.38 por ciento del total. Y se entiende. ¿Para qué registrarse como empleador y pagar cuotas si el IMSS no da un buen servicio?
El personal hace milagros con lo poco que tiene y con sus ingresos miserables. El problema es el sistema. Lo lamentable es que, después de ocho años, el director apenas empiece una consulta para preparar un plan de rescate. Con razón los trabajadores les pegaron al IMSS y al SNTSS la botiza de este 14 de octubre.
Censura
En mayo de 2026 el sindicato del IMSS de Rafael Olivos modificó sus estatutos para sancionar, incluso con la destitución, el uso de datos internos o la divulgación de información que cause perjuicios al sindicato. Sin embargo, hay realidades que ni la censura puede ocultar.
