-Defensa y advertencia ideológica de Jáuregui
-Manotazo en Parral de la campaña crucistaDicen que más tardaron en concretar la millonaria inversión en un club fitness de moda, allá por el periférico De la Juventud, que la magistrada Nancy Josefina Escárcega Valenzuela en inscribirse, al fin que su sueldo da para la elevada mensualidad y mucho más.
La integrante del Tribunal de Disciplina Judicial parece empeñada en darse a conocer por su afición al entrenamiento de fuerza, muy útil y saludable para las personas en cualquier edad, tal vez con el fin de que sea olvidado el penoso caso por el que se hizo famosa, el de su hermano secuestrador. Porque con apenas un mes en su influyente cargo en el Poder Judicial -es muy conocido- su familiar Edgar Herman Escárcega, recibió una generosa conmutación de la pena: en vez de los 50 años de cárcel a que había sido sentenciado por el plagio de dos víctimas, un juez, Juan Carlos Erives, le dio el beneficio de la semiliberación, impensable por la gravedad de ese delito. Desde entonces, hasta donde se sabe, Escárcega y el juzgador de primera instancia están bajo supuesta investigación, lo que agravó la mala fama de la magistrada, quien llegó a ese cargo pese a -¿o gracias a?- ser la esposa del diputado de Movimiento Ciudadano, Francisco “Pancho” Sánchez, otro al que le gustan las coreografías públicas difundidas por redes, que confunden el frívolo luxury lifestyle con la actividad política. Por eso, según algunas voces del Poder Judicial, ahora Escárcega no hace otra cosa más que pasar de rutina en rutina en el gimnasio, incluso en horas de trabajo. La gente la ha visto igual a las 11 de la mañana que a mediodía, cuando el resto de los magistrados seguramente está “machetéandole” a la lectura en sus salas, al menos para comprender las sentencias que les redactan sus secretarios. Desde luego que su caso genera algo más que morbo entre los que sacan el trabajo del aparato de justicia, los secretarios de sala y de juzgados, que deben aguantar rutinas laborales más incómodas mientras la magistrada hace sus rutinas de fuerza, acompañadas, desde luego, de los videitos para las redes sociales, como si de una influencer del fitness se tratara. Está bien que los magistrados no tienen, como tal, un jefe que les obligue a cumplir con su labor y a ser más productivos, pero para esto están los plenos, en este caso del Tribunal de Disciplina Judicial, que al menos debería dar prueba de su existencia poniendo orden en casa.***
Aunque hay cierto debate porque la defensa de César Jáuregui hizo pública su declaración en audiencia decretada como privada por juez federal, Ricardo Alfonso Santos Dorantes, lo cierto es que el exfiscal dio muestra de que mantiene sus dotes de tribuno, aunque no le hayan servido para evitar la vinculación a proceso.
La intervención de Jáuregui Moreno fue más allá de la defensa personal. Su estrategia consistió en cuestionar la solidez de las pruebas, impugnar la interpretación jurídica de la Fiscalía General de la República y advertir sobre los riesgos políticos de convertir la soberanía nacional en un instrumento de persecución penal. En el terreno jurídico, el exfiscal sostuvo que las declaraciones de 46 funcionarios de la Fiscalía del Estado, así como los análisis técnicos, las comunicaciones telefónicas y seguimientos por GPS, no lo relacionaban directamente con el conocimiento de la participación de agentes extranjeros en el operativo. Además, sembró la duda de cuál fue la respuesta que dio Estados Unidos a México sobre la presencia de sus agentes en Chihuahua, cuyo contenido se mantiene confidencial por razones de “seguridad nacional”. En el plano político, rechazó que las posibles irregularidades de un operativo pudieran traducirse en una traición a la patria. Su argumento fue que una cosa es investigar las decisiones y responsabilidades de los funcionarios y otra, muy distinta, sostener una acusación penal de esa naturaleza. Pero el componente más significativo de su discurso fue ideológico. Advirtió que los delitos contra la patria han sido utilizados por gobiernos de distintas orientaciones contra adversarios, y citó los casos de Cuba, Venezuela, Nicaragua, la China maoísta de los 70, el Chile posterior al golpe militar y el macartismo estadounidense. La tentación autoritaria no pertenece exclusivamente a la izquierda ni a la derecha, básicamente en eso pueden resumirse los ejemplos citados. La advertencia final apuntó al precedente que podría sentarse si la interpretación de la FGR se mantiene; así, otros funcionarios, jueces o magistrados podrían quedar expuestos a acusaciones semejantes por decisiones que presuntamente afecten la soberanía nacional. Jáuregui articuló su defensa en tres frentes, pues: la insuficiencia de las pruebas para vincularlo personalmente con los hechos, la controversia jurídica sobre la configuración del delito y el riesgo de que una figura penal de enorme carga política se convierta en un mecanismo de persecución política. Su intervención no eliminó la acusación ni sustituyó la resolución judicial. Buscó colocar el caso en una discusión más amplia, pero no ha tenido eco más allá de las discusiones jurídicas que abundan entre los abogados, porque en el PAN, la menos en sus dirigencias, no quieren o no han podido engancharse, hasta ahora.***
La ambición política y los viejos hábitos de opacidad terminaron por pasarle una factura definitiva a César Peña Valles. El exalcalde de Parral por Movimiento Ciudadano fue fulminantemente cesado de su cargo como coordinador de medios del proyecto de Cruz Pérez Cuéllar, virtual candidato de Morena a la gubernatura.
Fuentes internas del equipo morenista encendieron las alarmas tras detectar delicados malos manejos e irregularidades financieras en la administración de los recursos asignados para contrataciones en Parral. La conducta de Peña no sólo quebrantó los controles internos del proyecto, sino que puso en riesgo la credibilidad de la campaña regional. A este desvío de fondos se le suma una acusación aún más grave: el uso inescrupuloso de la estructura política para solicitar fuertes sumas de dinero a empresarios a nombre de otra aspirante a candidatura. O sea, vil extorsión bajo el cobijo de siglas y nombres ajenos. Para quienes conocen el paso de César Peña por la Presidencia Municipal de Parral, la noticia de su salida no genera sorpresa. Su gestión municipal estuvo envuelta en continuos señalamientos de corrupción e ineficiencia, destacando de manera escandalosa el proceso de remodelación del emblemático monumento de la Puerta del Tiempo. Lo que prometía ser una obra insignia de modernización se transformó en un verdadero saqueo a las arcas públicas. Con sobrecostos injustificados, opacidad en las licitaciones y retrasos sistemáticos, el proyecto quedó registrado como uno de los episodios de mayor despilfarro y opacidad en la historia reciente de la capital del mundo. Su administración municipal acumuló constantes críticas por el manejo patrimonial, la asignación discrecional de contratos públicos y el beneficio constante a redes de colaboradores cercanos. La suma de estos antecedentes, más el descarado modus operandi detectado en la precampaña de Pérez Cuéllar, terminó por sofocar la permanencia de Peña Valles. Con su remoción, el morenismo intenta cortar de tajo un lastre reputacional en el sur del estado, dejando claro que los viejos vicios del exedil no tienen cabida en la contienda estatal. **** Los bonillistas sostienen que su candidato si algo sabe es conectar con la gente. Eso dicen. La afirmación es porque participó en el IMPULSA FEST que básicamente es un programa para animar a los jóvenes a emprender un negocio, conocer de las herramientas que ofrecen diversas empresas y entes gubernamentales, así como pláticas motivacionales con ponentes de talla nacional y local. Uno de esos invitados locales al evento fue justamente Bonilla. De manera clara platicó un poco sobre su experiencia de vida y los sueños que tuvo de niño, que lo motivaron a ser alcalde de Chihuahua capital. Esa historia tal vez en la ciudad muchos ya conocen pero los asistentes no tanto. El punto a resaltar fue que Marco buscó conectar de inmediato con los chavos, que estuvieron atentos de principio a fin de la charla. Hicieron preguntas, participaron y escucharon cómo un niño de Chihuahua 2000 con esfuerzo, dedicación y tenacidad logró cumplir su sueño. Le falta la segunda etapa pero por lo pronto alcalde ya fue. Al final Bonilla fue claro con los asistentes, al decirles a cada uno de ellos que, independientemente del lugar donde vivan, tienen la capacidad de lograr sus objetivos por más imposibles que parezcan.

