Han pasado ya algunos ayeres desde que el movimiento de regeneración nacional surgió entre un puñado de luchas distintas, surgidas en todo el país y que enfrentó aquel PRI hegemónico que se terminó entregando a intereses ajenos a México, morena tiene una historia interesante que es necesario siempre recordarla.
Ante el fallecimiento del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas esta semana, y del impacto social, político y mediático de su partida, es necesario mencionar la importancia que tuvo para lo que hoy es la Cuarta Transformación, porque aunque nunca se sumó a morena y existieron diferencias muy conocidas, su figura en la historia será siempre conmemorada con honor y orgullo, se trata del origen de una lucha que que consumó en 2018.
Algunos opinólogos de la derecha salieron a revivir esas diferencias para golpear a morena y al ex presidente Andrés Manuel López Obrador, como si se tratara de dos luchas distintas o incluso contrarias, para la derecha cualquier cosa que surja es utilizada para golpear al movimiento de transformación, ya sea con desinformación, mentiras o manipulación, sin embargo es necesario poner en la mesa varias cuestiones que ellos ignoran o intentan ensuciar.
Morena surge en 2014 cuando se logra constituir como un partido político, pero surgió de aquel mítico “Gobierno Legítimo”, que en verdad fueron los cimientos de morena, puesto que nace de la lucha contra el fraude electoral del 2006 y que fue en el zócalo de la Ciudad de México donde AMLO anunció su nacimiento, un año después de aquel vergonzoso fraude; López Obrador anunció que la lucha no terminaría con el reclamo popular contra aquel arrebato electoral que llevó al espurio de Felipe Calderón a la presidencia.
Sin embargo, AMLO antes de aquel proceso electoral del 2006 había caminado, de verdad, caminado un largo recorrido de lucha democrática al interior del PRD, un PRD que surgió de otro fraude electoral, el de 1988, donde se impuso Carlos Salinas de Gortari, pero que ese proceso y el resultado de imposición generó un fenómeno de unidad en toda la izquierda mexicana, pues Cárdenas logró aglutinar a su alrededor a los partidos de izquierda.
Es por eso la importancia del reconocimiento al ingeniero Cárdenas, porque su lucha y perseverancia por un nuevo México democrático, cuando el PRI no permitía espacios de disidencia e incluso en momentos de persecución política y desapariciones con la “guerra sucia”, es trascendental porque aquella lucha tuvo una cuota de sangre para la hoy Cuarta Transformación, se trata pues de un legado histórico que tuvo su primer brote en aquel movimiento estudiantil de los sesentas, y que esto abre otra página en la historia de nuestra lucha, porque también surgieron los movimientos guerrilleros, que aquí en Chihuahua se vivieron con orgulloso protagonismo.
Entonces, esta lucha que hoy más de 12 millones de mexicanas y mexicanos impulsamos, no se trata de una casualidad ni de un fenómeno electoral como sucede recientemente con la derecha internacional, se trata de un legado histórico de generaciones de luchas, donde en efecto, han existido contradicciones y diferencias entre los diferentes actores, como sucedió con Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador, pero que más allá de la coyuntura, a quienes nos mantenemos en este camino, hoy reconocemos y valoramos.
Hoy me siento orgullo y satisfecho de que aquella historia que mi abuela me contaba cuando niño, donde mujeres y hombres habían luchado y dado su vida por México, por justicia, igualdad y libertad, sean hoy nuestra misma causa, nuestro mismo camino y nuestro mismo objetivo, por todas esas personas que levantaron la voz y por quienes se mantuvieron al pie del cañón, por la lucha democrática y por la soberanía, por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, por López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, así como por todas y dos quienes hoy caminamos juntos por que la transformación llegue a Chihuahua. Honor a quien honor merece.
