Aunque falta mes y medio para las celebraciones de Halloween y nuestro amado Día de Muertos se celebren, los espantajos y zombies políticos han comenzado a aparecer de manera pública, pero no para desgracia de nuestro movimiento de transformación, porque siendo sinceros, el daño realmente es para la oposición que los concentra y aplaude.
¿Quién en su sano juicio podría aplaudir la reunión entre el ex presidente Vicente Fox y el dirigente nacional del PRI Alito Moreno?, no hablo de quienes somos parte del movimiento de transformación, nosotros sabemos bien nuestro camino y nuestros objetivos, sin embargo para quien aún cree de buena voluntad en la oposición, que no es más que regresar al pasado, ellos ¿cómo ven esa vulgar y grotesca reunión? Y es que no es una critica lanzada al aire, se trata de una acción que derriba toda narrativa medianamente seria por parte de los actores del PAN y del PRI, aunque tampoco es que esperemos mucho de ellos, la radiografía del momento exhibe una decadencia política y moral de la derecha que los ha arrastrado a niveles insospechados de bajeza y mediocridad, hundidos en su frustración y odio al pueblo que mantiene un respaldo a la Cuarta Transformación y a la presidenta Claudia Sheinbaum. Vicente Fox llegó a la presidencia de la República con un importante respaldo de los mexicanos, se trataba de un supuesto cambio que debió verse reflejado en políticas públicas, en la administración de los recursos y ya de perdido, en la imagen de lo que era en aquel momento acción nacional, sin embargo la realidad fue muy distinta, porque pronto para el gobierno panista, el PRI dejó de ser el rival a vencer y en pocos años pasó a ser el principal complice, tal y como Andrés Manuel López Obrador siempre lo sostuvo, siempre fueron el PRIAN. Para consumar el fraude electoral del 2006, la alianza PRIAN operó en coordinación en varios estados, que eran más estados gobernados por el PRI, pero la verdadera oposición había obligado a llevar ese coalición al extremo, a Vicente Fox se le recordará como un traidor a la democracia, porque abiertamente reconoció que intervino de manera directa en todo el proceso electoral parra evitar que AMLO llegara a la boleta electoral, por eso aquel histórico desafuero, hubo guerra negra en los medios y finalmente el fraude. Seis años después, en 2012 el favor se regresaría, para llevar a Enrique Peña Nieto fue el PAN el que tuvo que sacrificarse, con todo y candidata, el objetivo de nueva cuenta era evitar la victoria de López Obrador, la alianza entre ellos fue en ese momentos más evidente, y ahí de nueva cuenta vimos a Vicente Fox pidiendo el voto por el PRI y aún ni se terminaban de contar los votos el PAN ya le había dado la victoria a Peña Nieto. De Alito Moreno, la historia es más reciente y documentada, un personaje salido de la alcantarilla que ha llevado al PRI a sus peores momentos en toda su historia, sin embargo ha sabido sacar provecho de sus derrotas para su beneficio propio, en el PRI actual y popularmente rechazado, no existe ahora un proyecto, la diatriba, el lodo y la mentira se ha convertido en su verdadera campaña, y Alito se impuso como dirigente y se reeligió, la verdad es que la lengua se le ha de podrir cuando habla de “dictadura”. Son tiempos interesantes, ahora ya no hay pudor en la oposición, se han perdido el asco y hoy el cinismo en su bandera, abiertamente dicen que lo único que les interesa es volver al poder, sin proyecto, sin ideas y sin respaldo, traicionan a los suyos para mantenerse en el poder de esos cascajos de partidos, elección tras elección sus resultados son peores, las derrotas se acumulan, ellos ya están muertos, pero no les ha avisado.