El próximo 12 de octubre Chihuahua Capital cumplirá 317 años de su fundación. La fecha coincide con el cierre del Festival Internacional de la Ciudad de Chihuahua, FICUU 2026, que este año tendrá como invitado especial a Alejandro Fernández en un concierto gratuito en la Plaza del Ángel.
El Festival será la parte más visible de la agenda cultural de octubre, pero es también una buena oportunidad para revisar una política que en los últimos años ha buscado ampliar su alcance. La apuesta del Gobierno Municipal no ha consistido sólo en organizar eventos, sino en trabajar simultáneamente en formación artística, infraestructura, recuperación del patrimonio, apoyo a creadores y acceso a la cultura.
Un ejemplo reciente es el Conservatorio de Música de Chihuahua. Hace unas semanas inauguramos sus nuevas instalaciones en la calle Bolívar, después de invertir 30 millones de pesos en la adquisición y adecuación del inmueble. Más de 300 estudiantes y alrededor de 30 docentes disponen ahora de mejores condiciones para la enseñanza y práctica musical.
Muy cerca de ahí se encuentra otro de los proyectos relevantes de esta política: la recuperación de la Quinta Touché para convertirla en sede del Museo de Arte Contemporáneo, MACAL. Ambos proyectos tienen además un efecto urbano. Su ubicación permite avanzar en la consolidación de un corredor con vocación cultural y educativa en una zona del Centro Histórico cuyo patrimonio requiere conservación, pero también nuevos usos que generen actividad.
A la infraestructura y la formación se suma el apoyo directo a la creación. El Fondo Municipal para Artistas y Creadores, FOMAC, destinó recursos a 44 proyectos, mientras que iCREA Emprendimiento Cultural trabaja en la profesionalización de iniciativas creativas. Otros programas, como Cine en tu Comunidad y Cultura en Cada Rincón, atienden un objetivo diferente: ampliar el acceso y llevar actividades culturales fuera de los recintos tradicionales.
Visto en conjunto, el FICUU cumple otra función dentro de esa misma política. Es el instrumento de mayor alcance para llevar distintas expresiones artísticas al espacio público y concentrar durante varios días una oferta cultural abierta y gratuita.
En 2025 participaron más de 63 mil personas en nueve días de actividades. Para 2026 la meta es de 75 mil asistentes. La programación del 5 al 12 de octubre incluirá música, teatro, cine, literatura, gastronomía y artes visuales en diferentes espacios de la ciudad, con una inversión municipal de 45 millones de pesos.
El cierre permitirá contemplar el alcance que ha adquirido el Festival. Alejandro Fernández se presentará el 12 de octubre en la Plaza del Ángel, en un concierto gratuito y de acceso libre para el que se contempla una asistencia cercana a 40 mil personas.
El FICUU tiene también un aspecto económico. A partir de lo observado en la edición de 2025, para este año se estiman 33.3 millones de pesos de derrama. Es todavía una proyección, no un resultado, pero permite considerar otro efecto de la actividad cultural: la movilización de consumo en restaurantes, comercios, transporte y servicios, particularmente en el Centro Histórico.
Sin embargo, el criterio para evaluar una política cultural no puede limitarse a asistencia o derrama económica. También debe considerar su capacidad para formar talento, ampliar públicos, recuperar patrimonio, profesionalizar a los creadores y generar espacios de convivencia.
De ahí la importancia de no analizar por separado proyectos como el Conservatorio, el MACAL, FOMAC o el FICUU. Cada uno atiende una necesidad distinta y utiliza instrumentos diferentes, pero juntos permiten construir un ecosistema cultural más completo. La formación genera talento; los apoyos permiten desarrollar proyectos; la infraestructura ofrece espacios permanentes; los programas comunitarios amplían el acceso, y los festivales permiten que una parte importante de esa actividad llegue a públicos numerosos.
Esta visión también forma parte de la estrategia de desarrollo de Chihuahua. Una ciudad competitiva requiere seguridad, infraestructura, servicios y condiciones para la inversión, pero la calidad de vida depende asimismo de factores como el patrimonio, la oferta cultural, los espacios públicos y las posibilidades de desarrollo personal.
El FICUU terminará el 12 de octubre y sus escenarios serán desmontados. El Conservatorio, el MACAL, los programas de apoyo a creadores y los proyectos culturales en colonias tienen otra temporalidad. Esa combinación entre grandes eventos y capacidades permanentes es la que permite que la cultura deje de ser una sucesión de actividades y se convierta en política pública.
En el 317 aniversario de Chihuahua, esa es también una forma de pensar en el futuro de la ciudad: conservar su patrimonio, desarrollar su talento y ampliar las oportunidades para que más personas tengan acceso al arte y la cultura.
