Chihuahua.- En muchos hogares mexicanos persisten creencias populares que aseguran que beber agua muy fría después de haber estado expuesto al calor intenso o pasar rápidamente de un ambiente caliente a uno frío puede provocar enfermedades respiratorias. Sin embargo, estas ideas no cuentan con respaldo científico, explicó el neumólogo Dr. Luis Carlos Hinojos.
El especialista señaló que, desde el punto de vista médico, tomar agua fría cuando una persona ha estado en un ambiente caluroso no representa un riesgo para la salud. Por el contrario, destacó que durante la temporada de altas temperaturas lo más importante es mantener una adecuada hidratación. Explicó que el calor favorece la pérdida de líquidos debido al sudor constante, situación que se intensifica cuando se realiza actividad física, por lo que tanto niños como adultos deben procurar consumir suficiente agua a lo largo del día para evitar la deshidratación. El neumólogo indicó que no existe evidencia científica que demuestre que beber agua helada después de haber sentido mucho calor cause enfermedades o incremente el riesgo de padecer infecciones respiratorias. Precisó que, aunque algunas personas pueden experimentar una molestia leve o un dolor pasajero al tragar agua muy fría, esta sensación no representa un problema de salud ni está relacionada con el desarrollo de infecciones virales. Añadió que la temperatura ideal del agua para su consumo suele ubicarse entre los 10 y 15 grados centígrados, aunque aclaró que no hay pruebas que indiquen que consumirla a menor temperatura provoque daños en personas sanas. Respecto a otra de las creencias más comunes, relacionada con pasar de un ambiente muy caliente a uno con aire acondicionado o a un lugar frío, el especialista también descartó que exista evidencia científica que relacione este cambio brusco de temperatura con la aparición de enfermedades. Señaló que muchas infecciones respiratorias son causadas por virus y otros microorganismos, cuya transmisión ocurre por contacto con personas infectadas o mediante secreciones respiratorias, no por el simple hecho de exponerse a cambios de temperatura. El médico consideró importante distinguir entre los mitos populares y la información respaldada por la ciencia, ya que estas creencias suelen transmitirse de generación en generación sin existir estudios que las sustenten. En esta temporada de calor, recomendó priorizar medidas que sí cuentan con evidencia para proteger la salud, como mantenerse bien hidratado, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor intensidad, utilizar ropa ligera y buscar atención médica en caso de presentar síntomas de deshidratación o golpe de calor. Finalmente, reiteró que ni beber agua fría después de estar bajo el calor ni pasar rápidamente de un ambiente cálido a uno frío son prácticas que, por sí mismas, provoquen enfermedades, por lo que invitó a la población a informarse con base en evidencia médica y dejar atrás creencias que han permanecido durante décadas sin fundamento científico.
Salud
02 Ago, 2026
Cambios de temperatura repentinos no atraen enfermedades
No existe evidencia científica de que beber agua fría o pasar del calor al frío provoque enfermedades.
Mauricio Luján | El Diario
