La inteligencia artificial (IA) equivale a un "tsunami de evolución lenta" que tendría profundas consecuencias para el empleo, el crecimiento, la educación e incluso para la forma en que los Estados generan ingresos a través de los impuestos, dado el cambio previsto de la mano de obra al capital, advirtió Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El FMI estima que la IA podría provocar que, con el tiempo, 40 por ciento de los puestos de trabajo se vean potenciados, degradados o eliminados, señaló.

"Es una tecnología transformadora. Cambia por completo nuestra forma de trabajar y de vivir", dijo Georgieva en el marco de los encuentros anuales del FMI y el Banco Mundial (BM), que reúnen esta semana en Tailandia a ministros de finanzas y jefes de bancos centrales.

La jefa del FMI compartió que ahora un asistente de inteligencia artificial le envía cada día un mensaje de 30 segundos con su agenda.

Estimó que la fuerte inversión en infraestructuras de IA está manteniendo el crecimiento mundial en torno a 3 por ciento, lo que reporta importantes beneficios a muchas economías asiáticas que suministran hardware, como Tailandia.

Estados Unidos, China e India son los productores más importantes de la cadena de suministro de la IA, pero muchas de las empresas que construyen la infraestructura necesaria se encuentran en otras partes de Asia, destacó en referencia justamente a la sede de las reuniones de este año.

Añadió que el auge de la inversión en IA ya está provocando un choque de demanda y de inversión que podría impulsar el crecimiento en las economías asiáticas avanzadas entre medio y un punto porcentual, y en las economías asiáticas emergentes entre 0.2 y 0.8 puntos porcentuales.

"La IA, guste o no, ya está aquí", remarcó Georgieva.

"Ese cambio a una marcha más alta es lo que está manteniendo el crecimiento de la economía mundial en torno a 3 por ciento, a pesar de que nos está lastrando la crisis del suministro energético", acotó ante cientos de participantes durante la primera jornada de las reuniones en la capital tailandesa.

En julio, el FMI pronosticó un crecimiento mundial de 3 por ciento para 2026. El martes publicará sus perspectivas actualizadas.

El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, que ha convertido el empleo en un eje central de su presidencia, dijo que el banco de desarrollo se centraba en aprovechar la "IA a pequeña escala", que no depende de grandes modelos lingüísticos, para generar enormes ganancias de productividad para los agricultores, los sistemas sanitarios, los educadores y otros sectores de los mercados emergentes.

En su intervención en el mismo acto, el Presidente de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, manifestó que los Estados deberían abordar cómo la IA está reduciendo las oportunidades laborales para los titulados universitarios.

"Hay un problema concreto que debemos abordar muy pronto y es que el primer peldaño en el mundo laboral: el primer empleo tras la graduación está experimentando ahora una menor demanda", alertó.

Añadió que el mundo también debería evitar que la IA provoque una "nueva divergencia" en el crecimiento y la creación de empleo entre las economías en desarrollo y las avanzadas.

"La IA va a ampliar la divergencia si nos mostramos demasiado pasivos al respecto", consideró.

"Por eso tenemos que hacer todo lo posible para, en primer lugar, utilizar la IA con el fin de crear buenos puestos de trabajo y puestos que puedan ser desempeñados adecuadamente por seres humanos, que les permitan ascender en la escala profesional a pesar de la IA", añadió.

Instan a actuar con rapidez ante deuda e inflación

El Fondo Monetario Internacional instó a sus Estados miembros a actuar con rapidez si observan un aumento de la inflación y a trabajar para reducir los elevados déficits.

La directora gerente, Kristalina Georgieva, declaró que si bien la aceleración de la IA y las enormes inversiones que genera es lo que le permite a la economía mundial mantener un crecimiento de 3 por ciento, el auge continúa siendo muy desigual en función de la región.

Además, reconoció que la inflación persistente se ve impulsada por las inversiones en inteligencia artificial.

Otra de las preocupaciones centrales es el impacto de la guerra de Estados Unidos contra Irán, que disparó los precios de la energía, en parte por las represalias de Teherán con ataques a los aliados de Washington en el Golfo y el bloqueo al tránsito petrolero por la región.

El FMI ha advertido que los efectos del choque han sido desiguales, con mayor impacto sobre los países en desarrollo que dependen de la energía importada.

Georgieva anotó que los fuertes aumentos del gasto en defensa también están impulsando la inflación al alza tras la crisis energética provocada por la guerra en Medio Oriente, lo que a su vez está ejerciendo presión sobre los bancos centrales para que suban las tasas de interés.

A esto se añaden las consecuencias que el fenómeno meteorológico de "El Niño" puede tener en países de América, África y Asia, cuyas cosechas amenaza.

"Los Estados más pobres miembros del FMI y el Banco Mundial atraviesan dificultades por los efectos de la guerra en Irán, las crecientes tasas de interés en Occidente y una crisis climática exacerbada por 'El Niño'", comentó al respecto Kevin P. Gallagher, director del Centro de Política de Desarrollo Global de la Universidad de Boston.

"El FMI y el Banco Mundial no están a la altura de las circunstancias. Necesitan una respuesta ambiciosa que proporcione liquidez de emergencia a corto plazo, junto con financiamiento a largo plazo para hacer que sus trayectorias de crecimiento económico sean menos vulnerables a estas perturbaciones", agregó.

Según un informe del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), los choques combinados podrían dejar a millones de personas más en la pobreza mientras los países en desarrollo luchan por mantener la ayuda a los hogares.

"El aumento en los precios del petróleo y los alimentos dejan a millones de familias sin margen de seguridad", apuntó el administrador del PNUD, Alexander de Croo.

"Estamos presenciando una tormenta perfecta que podría mandar a decenas o cientos de millones de personas a la pobreza", sostuvo.

En medio de estos escenarios, los bancos centrales en todo el mundo han aumentado los tipos de interés para contener el alza de precios, lo cual frena la actividad económica.

En este contexto, los mercados emergentes se están "convirtiendo en víctimas del aumento de los rendimientos en las economías avanzadas", dijo Georgieva.

"Este endurecimiento monetario debe llevarse a cabo con una gran prudencia. Pero si la inflación escapa a todo control, podría convertirse en una importante amenaza para la población", declaró la semana pasada la jefa del FMI.

Se espera que unas 18 mil personas asistan a las reuniones de esta semana, entre ellas responsables de finanzas de los 191 miembros del FMI. Varios ministros se ausentarán de la reunión para centrarse en prioridades nacionales, entre ellos el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el Ministro de Hacienda español, Arcadi España, según fuentes conocedoras del asunto.