El futbol suele regalar coincidencias que parecen escritas por el destino. A lo largo de su historia, distintos episodios vuelven a cruzarse con protagonistas diferentes, formando relatos que llaman poderosamente la atención, como en el caso de México e Inglaterra en los Octavos de Final del Mundial de 2026.

Seis décadas después de su primer choque en una Copa del Mundo, ambas selecciones volverán a medir fuerzas en un duelo cargado de historia.

Si en 1966 fueron los ingleses quienes ejercieron la localía en el mítico Wembley, ahora los papeles se invierten y será el Tricolor el que reciba a los "Three Lions" en el Estadio Ciudad de México, reviviendo una rivalidad que vuelve a conectar dos épocas muy distintas.

DEL WEMBLEY AL AZTECA

En el Mundial de 1966, organizado por Inglaterra, el sorteo colocó a México, dirigido por Ignacio Trelles, en el Grupo 1 junto con el representativo anfitrión.

El encuentro disputado en Wembley terminó con triunfo inglés por 2-0 gracias a los goles de Bobby Charlton y Roger Hunt, resultado que impulsó a los británicos rumbo al único campeonato mundial de su historia.

Aunque México quedó eliminado en la fase de grupos, aquel torneo también representó el inicio de una nueva etapa para el futbol nacional, pues semanas después fue inaugurado el Estadio Azteca, inmueble que poco tiempo más tarde recibiría la Copa del Mundo de 1970.

Seis décadas después, el escenario cambió por completo: México se convirtió en uno de los anfitriones de la Copa del Mundo 2026, junto con Estados Unidos y Canadá, y ahora recibe a Inglaterra en territorio mexicano.

DEFENSAS QUE CONSTRUYEN ILUSIONES

Una de las similitudes más llamativas aparece en el rendimiento defensivo.

La Inglaterra campeona de 1966 avanzó a la ronda eliminatoria sin recibir un solo gol en la fase de grupos, tras empatar 0-0 con Uruguay y vencer 2-0 tanto a México como a Francia.

En 2026, el conjunto dirigido por Javier Aguirre ha replicado esa solidez al terminar como líder del Grupo A con paso perfecto y sin permitir anotaciones, luego de imponerse 2-0 a Sudáfrica, 1-0 a Corea del Sur y 3-0 a la República Checa.

LA MEZCLA ENTRE EXPERIENCIA Y JUVENTUD

La Inglaterra de Alf Ramsey encontró el equilibrio entre referentes consolidados, como Bobby Charlton, y jóvenes figuras, como Alan Ball, quien apenas tenía 21 años cuando levantó la Copa del Mundo.

México también apuesta por esa combinación, con Raúl Jiménez como líder de experiencia y el talento emergente de Gilberto Mora, uno de los jóvenes llamados a asumir un papel cada vez más protagónico.

DE 'LA TOTA' A OCHOA

El Mundial de 1966 marcó la despedida de Antonio "La Tota" Carbajal, quien se convirtió en el primer futbolista de la historia en disputar cinco Copas del Mundo, una marca que durante décadas pareció inalcanzable.

Ahora es Guillermo Ochoa quien escribe un capítulo similar al disputar su sexto Mundial, en lo que todo apunta a ser la última participación de una de las máximas leyendas del Tricolor.

INGLATERRA REVIVE UN RECUERDO DE CAMPEÓN

El camino de Inglaterra hacia los Octavos también dejó un guiño al pasado.

El equipo dirigido por Thomas Tuchel estuvo cerca de la eliminación frente a la República Democrática del Congo, pero un doblete de Harry Kane selló la remontada por 2-1.

El paralelismo cobra fuerza al recordar que la última vez que los ingleses remontaron un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo fue precisamente en la Final de 1966 ante Alemania Occidental, encuentro que les dio el único título mundial de su historia.

CHIVAS VUELVE A SER LA BASE DEL TRI

En 1966, el llamado Campeonísimo de Guadalajara aportaba buena parte de la columna vertebral de la Selección Mexicana con jugadores como Isidoro Díaz, Arturo Chaires, Francisco Jara, Ignacio Calderón y Salvador Reyes.

60 años después, Chivas vuelve a ser un pilar importante del Tricolor con futbolistas como Raúl Rangel, Luis Romo, Roberto Alvarado, Armando González y Brian Gutiérrez, quienes conforman una sólida base rojiblanca que aporta identidad, continuidad y equilibrio al proyecto encabezado por Javier Aguirre.

Aunque pertenecen a generaciones distintas, ambos procesos comparten la influencia de un mismo club en la estructura de la Selección Mexicana.