El seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, atribuyó a los errores arbitrales la dolorosa eliminación de su equipo en el Mundial a manos de Argentina este martes y dijo que no volverá a ver ningún partido más del torneo.
La selección egipcia sufrió la remontada argentina liderada por Lionel Messi al final del encuentro, pero Hassan insistió en que su equipo fue mejor.
"Me voy a casa y no voy a ver más partidos del torneo", dijo en rueda de prensa. "Lo que nos pasó no fue justo. Deberían habernos pitado un penal, nos anularon un gol y no sé por qué lo anularon.
"Hemos sufrido una injusticia", declaró Hassan. "Hemos jugado mejor con el balón. Hemos superado en todo a la vigente campeona. Sin embargo, el resultado se ha visto influenciado por factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido", afirmó el egipcio.
Desde su punto de vista, Hassan señaló cierta presión de los argentinos hacia con el central.
"Parece ser que desde la Selección Argentina se ha ejercido presión sobre el árbitro. Este ha sido el resultado", añadió Hassan, quien criticó la actuación del VAR por no señalar un penalti para Egipto y la anulación de un segundo gol para los africanos.
"Aunque los goles se debieran a errores, el mayor error es no obtener lo que te corresponde de quienes están encargados de tomar las decisiones", dijo Hassan, cuya rueda de prensa fue una larga letanía de quejas.
"Soy de esas personas a las que les repugna perder. Y cuando se trata de una derrota que parece injusta, como la de hoy, solo puedo decir a la afición que no se desanime. Teníamos muchas ganas de darles más alegría", añadió.
"Pero lo que me ha alegrado es que mis jugadores hayan seguido el plan de juego en muchas ocasiones y hayan trabajado muy bien".
Egipto había sorprendido con su juego en el inicio del partido, alejado de la táctica habitual de Hassan de jugar con una defensa compacta y buscar oportunidades de contraataque.
Eso les ayudó a adelantarse pronto en el marcador, pero fueron las heroicidades del portero Mostafa Shoubir las que garantizaron que mantuvieran la ventaja al descanso.
"Estoy muy, muy satisfecho con el esfuerzo que han realizado. La mayoría de nuestros jugadores proceden de la liga egipcia, mientras que muchos jugadores de otras selecciones militan en Europa y viven en ese entorno profesional", añadió Hassan.
"Con un equipo compuesto principalmente por jugadores locales -aparte de Mohamed Salah y Omar Marmoush-, fuimos capaces de competir con cualquiera".
La seña de Hassan..
En medio de la polémica y el drama en el cierre de partido entre Argentina y Egipto, el estratega Hossam Hassan denunció racismo.
Luego del tanto de Enzo Fernández, y que definió el 3-2, al técnico del conjunto egipcio cruzó en alto los brazos buscando llamar la atención del central y del cuarto árbitro, pero no reclamaba alguna jugada polémica, mucho menos que fuera revisada por el VAR.
Con dicho gesto, Hassan pretendía denunciar algunos actos de racismo en la celebración de los argentinos y activar el protocolo, pero fracasó.
Dicha seña es el gesto oficial de la FIFA para acusar discriminación.
Lejos de ser atendido por el cuerpo arbitral, Hassan fue contenido por sus propios jugadores y asistentes técnicos, mismos que le pidieron en repetidas ocasiones que bajara los brazos.
La acción no trascendió y al final la Selección de Egipto quedó eliminada y Hassan denunció en rueda de prensa el mal arbitraje del francés François Letexier.