Cd. de México.- El vigente campeón de la Fórmula Uno sigue vivo.

Después de un comienzo difícil en la temporada, Lando Norris al fin tenía a su disposición un monoplaza competitivo que le permitiera luchar por la pole y lo hizo de una manera épica en el Gran Premio de Hungría.

En los entrenamientos libres dio señales de la velocidad de su McLaren pero aún le faltaba la prueba de fuego que era repetir o mejorar esos tiempos frente a Ferrari, el equipo a vencer este fin de semana.

La Q1 y la Q2 quedaron en manos del británico pero en la última etapa Lewis Hamilton despertó y se convirtió en el principal rival de Norris, sin embargo, el bólido con el número 1 ya sabía qué hacer y con una vuelta de 1'17"207 le quitó el lugar de privilegio a su compatriota por apenas 12 milésimas de segundo.

El actual monarca no aseguraba una pole desde Las Vegas en 2025, así que el objetivo es sacarle toda la ventaja posible, cuidándose de los Cavallinos Rampantes de Hamilton y Charles Leclerc y firmar su primera victoria del año.

Mercedes aún tiene cosas que mejorar. El líder del campeonato Kimi Antonelli se quedó en el cuarto puesto a más de 2 décimas de segundo del McLaren, mientas que George Russell, que ya había resuelto los problemas de la energía, fue séptimo, más lejos de la cima.

En la parte baja sí hubo cambios, Aston Martin, con las actualizaciones, logró avanzar a la Q2 con Fernando Alonso y en el sitio 20 se instaló Lance Stroll, quien se impuso a los Cadillac, pues Sergio Pérez saldrá desde el puesto 22 y Valtteri Bottas del 21.