Cinco conquistas de la Copa del Mundo colocan a la Verdeamarela como el combinado con mayor comunión con el reconocimiento internacional. En sus páginas están las estampas de Pelé, Garrincha, Vavá, Carlos Alberto, Romario, Ronaldo, que por décadas han simbolizado el estrellato en el balompié.
Y del 2022 a la fecha Marruecos puso de cabeza a cualquier almanaque con su vuelo a las Semifinales, al dejar en el camino a las también consideradas potencias España y Portugal.
El recuerdo de las glorias de Brasil frente a la frescura marroquí que ya se atrevió a ponerle más contenido a su historial.
Porque no solo es esa irrupción en Qatar la que debe tomarse en cuenta. En la bandera marroquí, de ese momento a la fecha, también está la obtención de la Copa del Mundo Sub 20 de la FIFA apenas en octubre pasado.
Y también, con todas las controversias que puedan ponerse en el expediente, es el actual campeón de la Copa Africana, luego de la sanción impuesta a Senegal por su abandono de campo en la Final.
"Campeón o subcampeón de África, no quiero meterme en eso", dijo ayer Carlo Ancelotti, estratega de Brasil.
"Es un equipo muy bien trabajado, con gran capacidad técnica y física, con jugadores que están prácticamente todos en Europa, eso lo hace muy sólido", agregó.
Y si hay quienes señalan que ya no tienen en el banquillo al Walid Regragui, quien los catapultó en Qatar, en el banquillo está Mohamed Ouahbi, quien pasó de ser campeón con la Sub en octubre pasado, a DT de la Sub 23 en diciembre y a entrenador del equipo A en marzo ya de este 2026.
Brasil porta aún la categoría de favorito, pero enfrente estará un cuadro que en su momento fue Cenicienta y que ahora ya pisa fuerte con su zapatilla.