A Alexander Martínez le adelantaron el Día del Padre.

El colombiano, que vive en México desde hace 25 años, se puso su jersey amarillo, se pintó la cara de los colores de la bandera de su país, se puso el sombrero, una guacamaya en el hombro y llegó al Parque Libertad, a unas cuadras del Estadio Ciudad de México, para ver a su amada Selección de Colombia debutar en el Mundial de Futbol 2026.

Celebran en el estadio. Crédito: Sineli Santos
Celebran en el estadio. Crédito: Sineli Santos

Los boletos, que para algunos fanáticos fue una misión imposible conseguirlos, llegaron a las manos de Alexander sin pedirlos.

"Primero que nada déjame decirte que voy al partido porque es un regalo de mi esposa y de mi hija. Muchas gracias amor, ella, mi esposa, fue la que me maquilló. Mi papá viene de Colombia, él si vive en Colombia y también lo invitaron al partido y nos trajo los sombreros.

"Es la primera vez que estamos en un mundial y nada como estar en México para esta primera vez. México también es nuestra casa. Somos hermanitos, México y Colombia tienen culturas muy parecidas, nos gusta la parranda, la rumba, el futbol, somos buena onda", dijo el fanático.

Alexander no estaba solo, cuando empezó a sonar la cumbia al ritmo del güiro alguien, con el mismo atuendo, lo acompañaba a bailar y era precisamente su padre Luis Fernando.

Gran ambiente familiar. Crédito: Sineli Santos
Gran ambiente familiar. Crédito: Sineli Santos

"Vine de Colombia a México porque también es mi casa y porque mi hijo me dio el boleto, un regalo muy especial que nunca esperé porque es un Mundial.

"Desde que llegué me la he pasado genial, estoy tan emocionado porque un regalo así no se lo dan a nadie, no sé qué hice para merecer a un hijo así, lo amo", sentenció Luis Fernando.

Padre e hijo formaron parte de la caravana que pintó de amarillo las calles cercanas al que sigue siendo el Estadio Azteca.

Con raíces mexicanas

Con sombrero de charro y el jersey amarillo, Lucia y Sofía emprendieron el viaje hacia el Estadio Ciudad de México para ver a su amado Tri.

Estar en la capital del País no era una experiencia nueva para las fanáticas porque gracias a sus padres pueden presumir sus raíces de colombianas y aztecas.

"Me encanta la Ciudad de México y así como está pintada de amarillo es muy especial. Tenemos muchos de estos sombreros en la casa y quisimos traerlos para resaltar nuestras dos culturas acá al partido para que todos vean que somos países hermanos.

"Siempre tuvimos el sueño de venir a un mundial con nuestra mamá porque ella es colombiana, así que ella fue la que logró conseguir los boletos pero fue muy extraño porque nos inscribimos a 4 juegos y solo ganamos para este, y qué bendición que se precisamente en nuestra segunda casa", mencionó Sofía.

Las hermanas no detendrán su ruta mundialista, ya que, si Colombia avanza como primera de su grupo, viajarán a Kansas City en Estados Unidos, donde tienen más familia, para integrarse a los grupos de animación como lo hicieron ayer.

"Es bueno que tengan dos ciudadanías, que aprendan de ambas porque son muy bonitas. Que apoyen a Colombia en este juego es un orgullo para nosotros como familia", señaló Anaximandro Ayala, papá de Lucia y Sofía.