Cd. de México.- Desde la última posición, Sergio Pérez intentará completar la segunda carrera del calendario con Cadillac.
El fin de semana en China fue aún más difícil para la escudería estadounidense porque se enfrentaron, nuevamente, a fallas en el motor y el sistema de combustible, además de que el monoplaza prácticamente se desarmó mientras Checo terminaba la Sprint Race.
"Estábamos buscando reducir la resistencia para la carrera. Desafortunadamente no fue así; ya veremos, ya veremos mañana. Obviamente todavía son los primeros días para el equipo, pero estamos aprendiendo cada día que pasa.
"Entiendo que todavía es pronto para el equipo, pero aprendemos día a día y esperamos poder terminar la carrera de este domingo con el coche completo", bromeó el tapatío sobre la situación.
Checo es el único del garaje que ha logrado finalizar las dos competencias, la primera en Australia, y la carrera corta en Shanghai, así que tiene posibilidades de volver a cruzar la bandera a cuadros sin importar la posición final.
Valtteri Bottas, en cambio, abandonó por temas en la unidad de potencia que no se han resuelto por completo.
"Creo que estamos forzando bastante la configuración, especialmente de cara a la carrera, para intentar proteger ese neumático delantero izquierdo que ha sufrido de forma muy severa en nuestro coche.
"Desafortunadamente, la clasificación se vio comprometida; llegamos tarde, perdimos una tanda de vueltas y luego tuve un problema con la entrega de energía que nos costó mucho tiempo, así que fue muy lamentable", explicó el mexicano.