Sergio Pérez ya había advertido sobre las complicaciones que tendrían este fin de semana en el circuito de Sepang, sede del Gran Premio de Bahréin, y durante las prácticas libres fue notorio.
Además de no encontrar velocidad en las rectas, de aprender a controlar el bólido en las curvas con las frenadas, el mexicano y el resto de los pilotos se enfrentaron con otro problema, la degradación de las llantas.
"Probamos algo muy radical de nuestro lado para intentar controlar la degradación de los neumáticos, pero básicamente nos salió mal y ahora simplemente tenemos que volver atrás e intentar encontrar un mejor compromiso.
"Es muy diferente. Coches muy diferentes. Pero el desgaste del circuito, es como si Pirelli hubiera hecho el asfalto. Es increíble. Obviamente no ha habido mucha actividad aquí últimamente, pero sí, creo que va a ser una carrera muy interesante, con mucha degradación y muchas paradas. Así que sí, será una carrera desafiante", explicó el tapatío, que ocupó el puesto 22 en la P1 y el 21 en la P2, debajo de su compañero Valtteri Bottas.
La pista de Malasia no se había utilizado para la Fórmula Uno desde 2017, de ahí la preocupación de los equipos, sobretodo del equipo estadounidense, que tendrá que planear estrategias diferentes para que tanto Checo como Bottas puedan terminar la carrera con sus monoplazas.
"Creo que será una carrera muy exigente para los coches y, obviamente, también para los pilotos", añadió.
NO ESTÁ CONTENTO MAX PESE A BUEN PASO EN MALASIA
Max Verstappen fue el último ganador de Malasia en 2017 y podría repetir en su regreso como pista emergente en este 2026.
El neerlandés, que hace una semana se quedó a unos metros del triunfo en Azerbaiyán, llegó más fuerte al Gran Premio de Bahréin dominando la primera sesión de entrenamientos libres y mostrando un ritmo constante en simulación de carrera.
Red Bull, a diferencia de Mercedes, McLaren y Ferrari, encontró la puesta a punto más rápido de lo esperado con ayuda del neerlandés, y su enfoque ahora está en ajustar el RB22 para que no sufra con el desgaste excesivo de neumáticos.
"Creo que hemos tenido un comienzo decente, pero es complicado: la pista está muy caliente, hay mucha degradación, así que hay muchas cosas que resolver, pero ha sido positivo.
"En cuanto al progreso, es difícil porque hacía más calor de nuevo en la P2, con programas diferentes, así que es difícil hablar de progreso, pero aún hay muchas cosas que analizar para intentar comprenderlo mejor", dijo el 4 veces campeón de la Fórmula Uno.
Con probabilidad de lluvia en la clasificación y en carrera, Verstappen asegura que no será un fin de semana sencillo por la estrategia a ejecutar y porque los actuales bólidos con la recarga de energía eléctrica del motor son impredecibles.
"Es solo que todavía, como tantas oscilaciones en los frenos, es terrible, no puedo comprometerme. En las entradas el auto rebota como una mierda loca", señaló molesto Max.
Si todo marcha como hasta ahora, el león neerlandés apunta a ser el favorito para quedarse con la pole y la victoria, la cual conocería por primera vez en el año, ya que su último triunfo fue en Yas Marina en diciembre del 2025.