Ciudad de México.- El héroe local llegó reforzado al Gran Premio de la Ciudad de México.
De cara a la última práctica libre y la sesión de calificación, Sergio Pérez apareció en el paddock del Autódromo Hermanos Rodríguez junto a su esposa Carola Martínez y su hijo mayor Sergio.
El tapatío eligió el primer acceso para saltarse a la prensa, ya que aún se recupera del problema de salud que lo imposibilitó a realizar actividades fuera de pista ayer, y se fue directo al Hospitality de Cadillac.
En la entrada, Cassidy Towriss, esposa de Dan Towriss, CEO del equipo estadounidense, le dio la bienvenida a la familia Pérez, quienes fueron fotografiados.
Durante las dos primeras sesiones de entrenamientos libres, el bólido número 11 de Checo fue constante al ubicarse en el puesto 18, además de que poco a poco recortó distancia con el monoplaza más rápido, que fue el Ferrari de Charles Leclerc.
Este fin de semana es especial para Pérez porque celebra sus 300 Grandes Premios en casa y frente a su gente, una hazaña que muy pocos han logrado en la historia de la Fórmula Uno.