Cd. de México.- Vestir las franelas de Dodgers de Los Ángeles y de Toros de Tijuana tienen un significado parecido para Justin Turner.
El primera base se coronó con ambas novenas; en 2020 con los californianos y en este año con los astados, bajo los mismos lineamientos: la disciplina, el trabajo colectivo, la confianza con el resto de los compañeros y el apoyo dentro o fuera del diamante.
"Si comparamos el equipo de 2020 con el que gané la Serie Mundial con este, te diré que no había individualidades, egoísmos o gente cayendo en la dirección equivocada; todo el mundo estaba a bordo para ganar un campeonato y no importaba cuál fuera tu papel, no importaba si estabas jugando todos los días o no te metían.
"No muchos chicos tienen la oportunidad de jugar por un campeonato y pude hacerlo en mi primera temporada aquí y era un gran grupo de desinteresados, nadie tenía egos y todo el mundo solo quería ganar; es un equipo que recordaré por el resto de mi vida", mencionó "Barba Roja" en entrevista con CANCHA.
Turner fue pieza importante para el equipo de la frontera porque transmitió liderazgo, respondía cuando se requería y jamás se sintió el centro del proyecto, así que planea quedarse más tiempo en Tijuana.
"Quiero seguir jugando, seguir construyendo o proporcionar una plataforma para que mi hijo se enamore del beisbol", dijo.