Chihuahua, Chih.- La incertidumbre política que prevalece en el ambiente cierra la ventana de oportunidad que representa la tendencia del nearshoring en el país, coincidieron dirigentes empresariales.
El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Salvador Carrejo Orozco, expuso que la inversión extranjera se está dirigiendo a Centroamérica y particularmente Brasil está captando mucha de la inversión que debería llegar a México.
Expuso que en el segundo semestre del año es evidente que se tendrá una desaceleración económica, pues al concluir un sexenio el nuevo gobierno tarda para arrancar los programas y, sobre todo, la inversión pública, que es un detonante de la inversión privada.
A esta desaceleración, dijo, se suma la incertidumbre que genera la discusión de temas de relevancia que impactarán a la economía como es la reforma al Poder Judicial, que definitivamente está deteniendo inversiones no sólo del exterior sino nacionales, pues origina inquietud en relación con la seguridad jurídica de las inversiones.
La elección en Estados Unidos, que está por definirse en los próximos meses, es otra de las variables que repercuten en el desarrollo económico.
Apuntó que si bien Chihuahua ha tenido desempeños favorables, tanto estatal como municipal, no está ajeno a este cóctel de variables que finalmente van a repercutir en el ánimo para invertir y en las exportaciones, esto cuando es la principal entidad exportadora del país.
Por su parte, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Federico Baeza Mares, señaló que el nearshoring pasará de largo, pues muchas inversiones están aterrizando en otros países aliados de Estados Unidos como Corea del Sur.
Consideró que los desarrolladores de parques industriales deben irse con cautela, pues el nearshoring no será lo que se esperaba
y esto en gran parte es porque se carece de energía eléctrica, agua y mano de obra.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Armando Gutiérrez Cuevas, expuso que analistas internacionales señalan que los inversionistas están a la espera del rumbo que tomará el país en relación con la reforma judicial y el tema de la energía.
Por otro lado, al observarse una desaceleración en Estados Unidos también se prevé que habrá un menor ritmo económico en el país, dijo.
Estimó el industrial que la incertidumbre durará de ocho meses a un año por todos los cambios que se esperan, tanto en México como en Estados Unidos.