Chihuahua.- Las fronteras por las que se puede exportar ganado mexicano a Estados Unidos están cerradas por falta de personal de inspección, lamentó Gabriel Ayala Borunda, director de Campañas Zoosanitarias del Senasica.
Durante la conferencia “Impacto de la sanidad sobre el comercio pecuario nacional e internacional” que impartió durante el 2do. Encuentro Ganadero Chihuahuense organizado por la Unión Ganadera Regional de Chihuahua (UGRCH), expuso que la reducción que de manera indiscriminada se hace de personal gubernamental en Estados Unidos que incluye personal de sanidad animal, va a tener tiene un impacto en la ganadería del país.
Expuso que a pesar de las amenazas gemelas del agroterrorismo y enfermedades emergentes, hay una fuerte disminución en el número de veterinarios y otros profesionales de la salud a nivel global en comparación con las emergencias, lo que es notorio en el caso del gusano barrenador.
En este contexto, señaló que los países centroamericanos no cuentan con una infraestructura veterinaria lo suficientemente fuerte para haber parado el gusano barrenador que caminó a través del comercio del ganado, “obviamente el comercio se mueve y si se cierra por un lado, van a encontrar caminos por otro para seguir haciendo comercio”, dijo.
Indicó que lo que se debe hacer es implementar dentro del comercio estrategias que permitan resolver el problema sanitario, pero se requiere personal y los esquemas de reducción se han estado padeciendo a nivel nacional, pero ahora a nivel internacional.
Expuso que es imprescindible que se valore el trabajo y el papel que tiene el veterinario en esquemas de control y prevención.
“El trabajo que hacen los veterinarios puede generar millones de dólares en divisas, de lo que se entrega una proporción muy pequeña a los servicios veterinarios, lo que es un tema que debe considerarse para generar estímulos y políticas públicas destinadas a mejorar la infraestructura en cualquier país para realizar medidas de prevención y control en el caso de enfermedades transfronterizas, que apoyen la economía y el comercio”, planteó.
Expuso que la decisión de cerrar las fronteras al comercio cuando un país vecino detecta una enfermedad transfronteriza no parece la medida más adecuada, pues trasgrede al derecho internacional, causa pérdidas indebidas a regiones exportadoras no afectadas dentro del país perjudicado, es decir, sin presencia de la enfermedad, y debilita la aplicación de la legislación o la normativa internacional cuando se da una situación opuesta, ya que ningún país está completamente a salvo de plagas y enfermedades debido a la intensidad de los flujos comerciales actuales.
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