Cd. de México.- La revisión del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) presionará a las empresas a reconfigurar sus cadenas de suministro ante la posibilidad de reglas de origen más estrictas y una menor dependencia de Asia, en un entorno de mayor exigencia operativa, señalaron especialistas.
Horacio Gómez, senior managing director de Ankura, mencionó que la seguridad de las cadenas de suministro se ha vuelto una prioridad en la agenda de negociaciones entre México y Estados Unidos.
"Las empresas van a ser retadas a reimaginar las cadenas de suministro", afirmó en entrevista.
Indicó que uno de los temas centrales es el contenido regional, es decir, el porcentaje de los productos que deberá ser manufacturado en América del Norte, lo que podría endurecer las condiciones para cumplir con la denominación de origen.
En este contexto, recordó que se han modificado mil 400 fracciones arancelarias con el objetivo de proteger la cadena de valor regional frente a Asia.
Además, en las negociaciones también se discuten mejoras en la seguridad de corredores logísticos e infraestructura crítica, elementos clave para garantizar la continuidad operativa.
Ante este panorama, las empresas deberán apoyarse en tecnología para diseñar cadenas de suministro más eficientes, capaces de modelar distintos escenarios, optimizar la proveeduría global y reducir tiempos de traslado.
"Se tienen que basar en tecnología que puede modelar distintos escenarios y en la configuración de suministros por cada uno de sus eslabones. Esto permitirá que no sean reactivas a los cambios y sean eficientes operativamente", explicó.
Gómez destacó que México ya cuenta con experiencia en estos procesos, particularmente en la industria automotriz, donde se han implementado tecnologías especializadas y estándares elevados de calidad.
No obstante, advirtió que será fundamental conocer con precisión las nuevas reglas, especialmente en materia de origen y contenido regional, para evitar disrupciones en la operación.
Finalmente, señaló que el entorno obligará a las empresas -en especial a las pequeñas y medianas- a profesionalizar y estandarizar sus procesos, ante un incremento en la complejidad operativa que impactará a toda la cadena de valor.
"Al final a todos les están subiendo la vara en la complejidad con que operan el negocio y eso implica a toda la cadena de valor, incluso hasta el proveedor más pequeño", puntualizó.
Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial de México, por lo que cualquier ajuste en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tendrá implicaciones directas en exportaciones, inversión y cadenas productivas nacionales.