México está evaluando planes para imponer nuevas restricciones comerciales a determinados productos procedentes de China y otros países, al tiempo que aumenta los aranceles de importación ya existentes para otros, según cuatro personas familiarizadas con el asunto.

Estas medidas -conocidas como antidumping- reforzarían la alineación de México con Washington, en un momento en que la Presidenta Claudia Sheinbaum busca una prórroga plurianual del pacto comercial norteamericano (conocido como T-MEC) y promueve el crecimiento de la industria manufacturera nacional ante la debilidad de la inversión interna.

Las secretarías de Economía y de Hacienda de México están evaluando qué productos -que actualmente no están cubiertos por un acuerdo comercial bilateral- podrían enfrentar nuevos aranceles y cuáles podrían estar sujetos a tasas más elevadas. Los productos siderúrgicos y los vehículos figuran entre los principales candidatos, según una de las fuentes.

Actualmente no existe ningún plan o propuesta concreta para implementar nuevos ajustes arancelarios, informó la Secretaría de Economía en un comunicado. Sin embargo, la dependencia -encargada de supervisar el comercio exterior- señaló que mantiene consultas continuas con empresas, similares a las que condujeron al diseño de un paquete arancelario dirigido a las importaciones asiáticas e implementado a principios de este año.

Asimismo, indicó que continuará realizando investigaciones caso por caso sobre presuntas prácticas de *dumping* (importaciones a precios inferiores a los costos de producción), lo cual podría derivar en la imposición de nuevos aranceles.

La Secretaría de Hacienda declinó hacer comentarios.

En enero, México aumentó hasta un 50% los aranceles a unas mil 500 categorías de productos procedentes de naciones con las que no tiene acuerdos de libre comercio; esta medida formaba parte de los esfuerzos de Sheinbaum por proteger a los productores locales y, al mismo tiempo, aliviar las tensiones con el Presidente estadounidense Donald Trump. Entre los productos afectados se encontraban vehículos, autopartes y acero, siendo las importaciones chinas las que sufrieron un mayor impacto debido a estos impuestos a la importación.

Las nuevas medidas comerciales que se están considerando surgen en un momento en que el T-MEC se encuentra en una situación incierta, después de que Trump decidiera no renovar el acuerdo que garantiza el acceso preferencial de México al mercado estadounidense. En su lugar, se estableció un sistema de revisiones anuales sucesivas.

La administración Trump ha solicitado al gobierno mexicano que adopte aranceles al acero y al aluminio chinos que repliquen los gravámenes impuestos por Washington en virtud de la Sección 232 de la legislación estadounidense. Esta petición buscaba preservar un trato más favorable para los productos de Estados Unidos, México y Canadá, al tiempo que se consolidaba una política común frente a Pekín.

Sheinbaum se muestra abierta a atender dicha solicitud como parte de la revisión del T-MEC, según informó Bloomberg el mes pasado.

Los planes en estudio también pretenden fortalecer el "Plan México", la estrategia de desarrollo económico impulsada por el Estado de Sheinbaum que incluye exenciones fiscales y otros incentivos destinados a atraer inversión privada y ampliar las cadenas de suministro locales.

Las autoridades confían en que la mayor protección arancelaria y los incentivos del Plan México animen a las empresas a aumentar su gasto a nivel local y a reducir la dependencia de las importaciones chinas.

Los fabricantes de acero, los productores de textiles y prendas de vestir, así como los fabricantes de vehículos pesados, han reclamado una mayor protección frente a las importaciones asiáticas de bajo costo, argumentando que las prácticas comerciales desleales han perjudicado la producción y provocado la pérdida de empleos.

La adopción de aranceles por parte de México ha provocado un fuerte descenso en determinadas importaciones procedentes de algunos países, especialmente de China, nación que no cuenta con un acuerdo de libre comercio con México. En los cinco primeros meses de este año, el valor de los productos chinos sujetos a aranceles cayó casi un tercio en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos de la Secretaría de Economía.

Esta caída fue especialmente acusada en las importaciones de vehículos ligeros, autopartes y calzado de origen chino -todos ellos con descensos superiores al 40%-, lo que pone de manifiesto el cambio en los flujos comerciales desde la entrada en vigor de los aranceles mexicanos.