Ciudad Juárez.- La reducción de la jornada laboral aprobada por el Senado debe analizarse con cautela, dijo Fernando Suárez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Aseguró que es importante equilibrar la productividad y la calidad de vida, pero de una forma muy meticulosa.
Advirtió que en el caso nacional, la reforma no garantiza a los trabajadores dos días de descanso, por lo que, el también presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), dudó que implique un impacto verdadero en el tiempo de recuperación de los trabajadores.
“El hecho de que reduzcan la jornada y siga un solo día de descanso en México no lo vemos como un incremento en el descanso y por añadidura de la calidad de vida”, enunció. El líder empresarial agregó que en Europa elevó primero la productividad y luego velaron por el esparcimiento.
De acuerdo con los registros, tras ser aprobada por el Senado, la reforma constitucional para reducir de forma gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas fue turnada a la Cámara de Diputados. La idea es que el proceso legislativo pueda concluir a tiempo para ser publicada para el 1 de mayo.
“En países europeos no necesariamente la productividad estuvo condicionada a darles una jornada de menos horas. En esos países fue primero el aumento de la productividad. La reducción de la jornada, y dos días de descanso por semana, se dio después”, acotó el representante de la IP.
La duración de 40 horas de la semana laboral será alcanzada de manera gradual, para amortiguar un impacto inmediato: en 2026 la jornada es de 48 horas y para 2027 bajaría a 46 horas; en 2028 a 44 horas; en 2029 a 42 horas y, si sigue su curso, en 2030 al fin alcanzaría la meta esperada.