Chihuahua.- La inflación en la ciudad no quiere dar su brazo a torcer y durante la primera quincena de febrero fue situada en 3.63 por ciento, con lo que superó ligeramente el 3.62 por ciento registrado al cierre de enero.

El Centro de Información Económica y Social (CIES), con datos del Inegi, dio cuenta que, en el mismo periodo de 2025, la inflación fue ubicada en 2.04 por ciento en la ciudad.

En el estado bajó al 3.63 por ciento en la primera quincena de febrero, tras haber cerrado enero en 3.81 por ciento.

En la entidad, el rubro de Alimentos, bebidas y tabaco registró la mayor presión inflacionaria, con un aumento anual del 5.37 por ciento, le siguieron en orden descendente Muebles, aparatos y accesorios domésticos con 4.64 por ciento y Salud y cuidado personal con 4.45 por ciento.

En Educación y esparcimiento fue ubicada en 3.91 por ciento y en Vivienda en 2.62 por ciento. Por su parte, Transporte y el rubro de Ropa, calzado y accesorios registraron variaciones menores, con 0.66 por ciento y 0.64 por ciento, respectivamente.

En Jiménez, la inflación de la primera quincena de febrero fue situada en 3.14 por ciento, con lo que mostró un descenso frente al 3.32 por ciento registrado al cierre de enero. De manera similar, en Juárez, el indicador bajó a 3.71 por ciento, una reducción respecto al 4.07 por ciento reportado previamente. En la frontera norte, Baja California se posicionó como el estado con menor inflación con un 2.20 por ciento. En orden ascendente, le siguieron Sonora con 3.07 por ciento, Coahuila con 3.29 por ciento y Nuevo León con 3.56 por ciento, mientras que Chihuahua con 3.63 por ciento y Tamaulipas con 3.85 por ciento, presentaron los indicadores más elevados de la región.

En la primera quincena de febrero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un nivel de 144.064: aumentó 0.25 por ciento respecto a la quincena anterior. Con este resultado, la inflación general anual fue colocada en 3.92 por ciento.

En el mismo periodo de 2025, la inflación quincenal fue de 0.15 por ciento y la anual, de 3.74 por ciento.

El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles o que no responden a condiciones de mercado, incrementó 0.22 por ciento a tasa quincenal.

A su interior, los precios de las mercancías subieron 0.20 por ciento y los de servicios, 0.24 por ciento. A tasa quincenal, el índice de precios no subyacente creció 0.32 por ciento. Dentro de éste, los precios de frutas y verduras ascendieron 2.10 por ciento, mientras que los de energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno disminuyeron 0.01 por ciento.

El tomatillo y el limón fueron los productos que mayor incremento de precio registraron en la quincena, con un aumento del 17.84 y 17.03 por ciento, respectivamente. La papa y los tubérculos aumentaron 13.16 por ciento y el jitomate 7.90 por ciento.

Entre los productos con mayor incidencia a la baja se ubicaron la calabacita con un 8.93 por ciento, el chayote con un 7.49 por ciento y la cebolla con un 4.59 por ciento.

Aranxa Sánchez, economista principal de Bankaool, mencionó que la combinación de una subyacente resistente (acentuada por los efectos del IEPS y aranceles), choques en precios de alimentos y movimientos puntuales en energéticos y tarifas podría retrasar el ritmo de recortes del Banco de México (Banxico) en la tasa de referencia y favorecer una pausa en varias sesiones.

Apuntó que en Bankaool consideran que el primer recorte de Banxico podría materializarse hasta la sesión de mayo, por 25 puntos base, siempre que las lecturas subsecuentes confirmen una senda clara de desaceleración en la inflación subyacente y no se vea impacto significativo de aranceles en mercancías no alimenticias.