La CFE, más que un aliado, se ha convertido en un obstáculo para los planes del programa "Hecho en México".
Amaga a empresas que han reducido su consumo de electricidad, diciendo que seguro tienen "un diablito", aunque la razón sea porque redujeron su producción.
A otras aplica sobrecobros o no les da el suministro solicitado para poder expandirse.
Además, su servicio deficiente propició microapagones en el 2025 en la Ciudad.
Felipe Villarreal, presidente de Index Nuevo León, organismo que aglutina a las empresas con programa IMMEX, señala que varios de los asociados han enfrentado estas dificultades para operar.
"En Index NL somos empresas formales que queremos dedicar nuestro tiempo a invertir, a producir y a generar empleo; no a enfrentarnos a cobros arbitrarios o amenazas con cortes de energía", expresa.
Comparte algunos de los casos en Index:
'Un diablito'
Villarreal explicó que por el tema de los aranceles, una de las empresas socias tuvo una caída de más del 50% en su demanda, lo que derivó en una baja del 30% en el consumo de electricidad.
"La CFE acudió en varias ocasiones a las instalaciones con la amenaza de suspender el suministro, argumentando, sin presentar evidencia técnica, que iban a ver si la empresa no tenía 'un dablito', una supuesta manipulación del medidor, porque su razonamiento es que no es posible una reducción del consumo de ese nivel".
Luego de que la empresa le explicara el porqué, la CFE les pidió un expediente formal que acreditara los cambios operativos, la reducción de producción y jornada laboral, y aun así, personal de la dependencia regresó a decir que esa evidencia era insuficiente.
Posteriormente, la paraestatal simplemente le cortó la luz exigiendo un pago de medio millón de pesos, "ya con descuento incluido".
De esta forma, la empresa no solo tiene que enfrentar las condiciones económicas adversas, sino también al acoso de la CFE.
Sobrecobro
Otro caso es de una empresa que recibió una notificación de la CFE por un supuesto adeudo de más de 6 millones de pesos por consumo excedido en los picos de demanda.
"Tras un proceso legal de varios meses por parte de la empresa, se demostró que el monto real que tenía que pagar era de un millón de pesos, una diferencia de ¡5 millones de pesos!, y gracias a que era una empresa que cuenta con un departamento legal bastante fuerte", describió Villarreal.
"El problema es que no todas las empresas tienen la capacidad legal para defenderse ante cobros injustificados, por lo cual muchas terminan pagando por miedo lo que les están cobrando; por temor a represalias o por amenazas de los mismos empleados de la CFE que acuden a sus instalaciones".
Microapagones
También abordó el caso de empresas que operan dentro de un parque industrial en Santa Catarina, que el año pasado tuvieron 15 microapagones.
"Si bien para la CFE pueden ser 'microapagones', para la industria significan paros totales de producción que se traducen en tiempo y dinero perdido", refirió.
El detener líneas completas de producción implica varios problemas, como el tener que tirar todo el material que se queda atrapado en las máquinas cuando se va la electricidad.
"El tema aquí es que todo esto genera una enorme incertidumbre, y en lugar de avanzar con los programas 'Hecho en NL' y 'Hecho en México', las empresas quedamos atrapadas en un torbellino de disputas innecesarias con la autoridad eléctrica.
"Estas disputas no generan un sólo empleo, no crean riqueza y no fortalecen la competitividad del Estado".