Elon Musk calificó este viernes al director ejecutivo de Ryanair, Michael O'Leary, de "completo idiota", intensificando la polémica pública que comenzó después de que el jefe de la aerolínea descartara instalar el servicio de internet Starlink en los aviones de la aerolínea, reportó The New York Post.
El miércoles, O'Leary descartó la idea de equipar alguno de los más de 600 aviones de Ryanair con Starlink de Musk, alegando el impacto en los costos de combustible debido a la resistencia aerodinámica causada por la antena y estimando que el servicio costaría a la aerolínea hasta 250 millones de dólares al año.
Musk respondió en su plataforma de redes sociales X, afirmando que O'Leary estaba "mal informado" y argumentando que Ryanair no sabía cómo medir el impacto en el combustible de los equipos Starlink.
En declaraciones posteriores a la emisora de radio irlandesa Newstalk, O'Leary dijo que Musk no sabía "nada" sobre aviación y resistencia, llamó al multimillonario "idiota" y describió a X como un "pozo negro".
Musk, cuya empresa SpaceX opera Starlink, respondió este viernes.
"El director ejecutivo de Ryanair es un completo idiota. Que lo despidan", publicó Musk en X. Cuando un seguidor sugirió que Musk debería comprar Ryanair y despedir a O'Leary, Musk respondió: "Buena idea".
Las aerolíneas se han convertido en una base de clientes cada vez más importante para Starlink, una red impulsada por miles de satélites en órbita terrestre baja que busca proporcionar wifi a bordo más rápido y fiable.
Más de dos docenas de aerolíneas, entre ellas United Airlines, Qatar Airways y Lufthansa, están implementando el servicio en sus flotas.
Si bien no se han revelado las condiciones financieras, los analistas consideran a Starlink como un producto premium que probablemente atraerá principalmente a aerolíneas de larga distancia y de servicio completo.