Ciudad de México.- Ante las revisiones anuales al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la incertidumbre que ha generado la actual Administración estadounidense, se espera que este clima pueda disminuir una vez que Donald Trump concluya su mandato, consideró Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina de Citigroup.
"No descartamos que más adelante, en una nueva Administración en Estados Unidos, podamos regresar a un esquema de mayor certidumbre por más tiempo, pero por el momento serán revisiones anuales", expuso Revilla en entrevista.
Detalló que existe un amplio consenso en torno a que, mientras Trump sea Presidente, persistirá la incertidumbre en la relación comercial, la cual no se resolverá en el corto plazo y que no es un fenómeno nuevo, pues ya se observó durante su primer mandato en 2017.
Señaló que a Estados Unidos le conviene este entorno de incertidumbre para obtener mayores concesiones de los países con los que negocia, no sólo en materia comercial, sino también en temas migratorios y de seguridad.
"Mientras Trump sea Presidente, creo que debemos entender que la negociación se ha extendido a un enfoque multitemático y no estrictamente comercial, y será muy difícil, si no imposible, separarlo en esta administración", afirmó.
Agregó que los mercados han reaccionado de manera estable debido a que han incorporado este entorno como el "nuevo normal" en la relación entre México y Estados Unidos, sin que ello haya afectado de forma significativa el comercio bilateral.
Sin embargo, advirtió que la economía seguirá mostrando un crecimiento moderado, no sólo por la incertidumbre externa, sino también por factores internos, lo que limita cambios relevantes en variables financieras o económicas.
En materia de inversión, señaló que esta se ha visto afectada por la desconfianza interna, pese a que México mantiene el grado de inversión y estabilidad macroeconómica.
"México sigue siendo un país con grado de inversión, pero el clima de desconfianza ha afectado la inversión, sobre todo por el deterioro institucional. No se espera que esto cambie en el corto plazo", apuntó.
Finalmente, indicó que las calificadoras han puesto un "foco amarillo" sobre México, aunque no prevé cambios en la calificación crediticia en los próximos 12 meses.