Chihuahua, Chih.- La calificación crediticia es la capacidad de pago de un país. Actualmente, México se encuentra a un solo paso del nivel especulativo y que los bonos sean considerados chatarra, advirtió Gonzalo Aguilera García, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Expuso que, en los últimos cuatro años, la calificación crediticia de México ha sufrido un deterioro progresivo, descendiendo tres niveles en la escala de las evaluadoras.

Hace aproximadamente 15 días, Moody’s redujo la nota del país, convirtiéndose en la segunda agencia en situar a México justo en el límite del grado de inversión.

Por su parte, dijo, Standard & Poor’s mantiene al país un escalón por encima de este umbral, aunque ya ha asignado una perspectiva negativa.

La economía, explicó, se está contrayendo por la falta de inversión y los esfuerzos del gobierno para reactivarla, como el Plan México, a la fecha no han dado resultados.

Aunado a esto, los elevados déficits fiscales han hecho que el país se endeude sustancialmente, dirigiendo estos pasivos adicionales a proyectos improductivos o apoyos sociales, lo cual no contribuye a generar recursos para enfrentar los compromisos contratados.

Explicó Aguilera García que la pérdida del grado de inversión del país provocaría la retirada de numerosos inversores.

"Algunos verán un riesgo mayor en el país y otros no; sin embargo, si sus políticas institucionales obligan a la retirada obligatoria tras perder el grado de inversión, se perderán recursos importantes en inversión extranjera", explicó.

El IMEF considera urgentes tres acciones para revertir el deterioro actual. La primera es aplicar correcciones fiscales enfocadas en dejar de destinar "dinero bueno al malo", como en el caso de Pemex.

El segundo eje busca recuperar la confianza de los inversionistas; para ello, dijo Aguilera García es indispensable dar a conocer con precisión los beneficios de las reformas judiciales, ya que muchos proyectos se han detenido al no tener claro los inversionistas el terreno de juego en caso de alguna controversia de cualquier tipo.

Finalmente, destacó la importancia de la infraestructura pública, como garantizar que las carreteras se encuentren en buen estado.

Expuso el IMEF que México se encuentra en un contexto de debilitamiento institucional que ha llevado a retrocesos en el crecimiento y la inversión. Las primas de riesgo de todo tipo se han incrementado: riesgo macroeconómico, riesgo financiero y riesgo político.

Para crecer se requiere un ambiente favorable para invertir, lo que implica respeto al Estado de derecho, al cumplimiento de los contratos, mayor seguridad personal y para los negocios, y facilidades logísticas y de infraestructura.